Isak Andic, fundador de la multinacional Mango y quinta fortuna más relevante de España, falleció en diciembre de 2024 tras sufrir un accidente en la localidad catalana de Collbató. La actualidad en torno a la figura del empresario ha regresado al primer plano informativo tras confirmarse la detención de su hijo, Jonathan Andic, quien acompañaba a su progenitor en la excursión de montaña donde se produjo el fatal desenlace.
Andic, de origen turco y radicado en Barcelona desde su juventud, consolidó un imperio textil que actualmente cuenta con más de 2.700 puntos de venta en 115 países. Bajo su dirección estratégica, Mango alcanzó una facturación anual superior a los 3.100 millones de euros. A diferencia de sus principales competidores en el sector, el empresario mantuvo siempre la propiedad total de la compañía a través de su sociedad Punta Na, evitando la salida a bolsa para preservar el control familiar y la independencia operativa.
Dentro de su extenso patrimonio inmobiliario, destaca su residencia en la urbanización La Pleta, en Baqueira Beret. Este enclave es reconocido como el más exclusivo del Valle de Arán, al albergar la vivienda que los fundadores de la estación de esquí cedieron en los años 80 para el uso de la Familia Real. La propiedad de Andic en esta zona, de unos 100 metros cuadrados, fue adquirida tras su proceso de divorcio de Neus Raig y se sitúa en un entorno de alta seguridad y diseño arquitectónico protegido.
La estrategia de inversión del empresario se caracterizó por la adquisición de activos inmobiliarios en las arterias comerciales más cotizadas del mundo, incluyendo el Paseo de Gracia en Barcelona y la calle Serrano en Madrid, así como locales en París, Londres y Nueva York. Estos activos servían de soporte físico para su red de tiendas, vinculando el éxito del negocio textil con la revalorización de su cartera de inmuebles.
En el ámbito privado, Andic era poseedor de una de las colecciones de arte contemporáneo más importantes del país, distribuida entre sus oficinas centrales en Palau-solità i Plegamans y su residencia en el barrio de Pedralbes. Asimismo, entre sus bienes de alta gama figuraba el supervelero Nirvana Formentera, una embarcación de 53 metros de eslora valorada en 30 millones de euros, que utilizaba como centro de operaciones itinerante durante sus periodos de navegación.
El fallecimiento del empresario y los recientes acontecimientos judiciales que afectan a su hijo único varón marcan un punto de inflexión para el entorno de la familia Andic. Mientras la gestión operativa de Mango continúa su curso, el proceso derivado del accidente en Collbató permanece bajo el escrutinio de las autoridades competentes para esclarecer las circunstancias del suceso.


