Robles despide al contingente español que se despliega en el Líbano en plena escalada de tensión regional
La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha presidido este viernes el acto de despedida de una parte del contingente español que se desplazará al Líbano para integrarse en la Fuerza Interina de Naciones Unidas en el Líbano (UNIFIL). Los efectivos toman el relevo en la operación ‘Libre Hidalgo’ en un contexto de elevada inestabilidad en la zona, donde las tropas españolas desarrollan labores de mantenimiento de la paz bajo el mandato de la ONU desde hace casi dos décadas.
Durante el acto celebrado en la Base Aérea de Torrejón, la titular de Defensa ha trasladado a los militares el reconocimiento institucional del Gobierno por su labor en favor de la seguridad internacional. Robles ha destacado que las Fuerzas Armadas españolas mantienen un alto prestigio internacional y ha subrayado el apoyo a las familias de los soldados, calificando su papel como una pieza fundamental para el éxito de la misión en el país árabe.
Liderazgo en el Sector Este y composición del contingente
El nuevo contingente, denominado BRILIB XLV, ha sido generado principalmente por el Mando de Tropas de Montaña ‘Roncesvalles’, que cuenta con regimientos en Pamplona y Jaca. Esta unidad asumirá el liderazgo de la Brigada Multinacional Este a partir de este mes, aportando 337 efectivos de los cerca de 650 que componen el total del despliegue español. España encabeza este sector estratégico de UNIFIL, donde también operan batallones de países como India, Nepal e Indonesia.
La misión internacional cuenta actualmente con más de 11.000 efectivos desplegados en la zona de operaciones. El relevo se completará con el regreso a España de la tercera y última rotación del contingente BRILIB XLIV, compuesta por 255 militares bajo el mando del general de división Antonio Ramón Bernal, cuya llegada está prevista para la jornada de hoy.
Contexto de seguridad y compromiso con Naciones Unidas
El despliegue se produce en un momento crítico debido al incremento de los enfrentamientos entre las fuerzas israelíes y la milicia chií Hezbolá. Esta situación ha derivado en ataques e incursiones que han afectado directamente a los cascos azules, incluyendo incidentes recientes que se saldaron con la muerte de dos soldados indonesios por la explosión de un proyectil y la detención momentánea de un militar español durante un convoy logístico el pasado mes de abril.
A pesar del incremento de la hostilidad en la denominada Línea Azul, la frontera que separa Israel del sur del Líbano, el Ministerio de Defensa ha reiterado que España no ha planteado ante Naciones Unidas una retirada o reubicación de sus tropas. El Gobierno mantiene su compromiso con la misión de paz, asegurando que los militares españoles continuarán realizando sus labores de patrulla y vigilancia para evitar una escalada mayor en el conflicto regional.
Los integrantes del Mando de Tropas de Montaña han manifestado a la ministra su total disposición para iniciar el despliegue, reafirmando el compromiso histórico de España en una misión que se mantiene activa desde el año 2006. La labor de las tropas españolas se centra en monitorizar el cese de hostilidades y prestar apoyo al ejército libanés para garantizar la seguridad en el sur del territorio.


