El presidente internacional de Rotary Club impulsa el crecimiento de la organización en España
Francesco Arezzo, quien asumirá la presidencia internacional de Rotary Club en julio de 2025, ha visitado Madrid y Barcelona con el objetivo de consolidar la presencia de la organización en España. Durante su estancia, el líder de la entidad civil destacó que España cuenta actualmente con 4.500 socios distribuidos en tres distritos, una cifra que la organización aspira a incrementar para equipararla a los niveles de otros países europeos como Italia o Francia, donde la densidad de miembros es significativamente mayor.
La visita institucional de Arezzo se enmarca en una gira internacional para conocer los proyectos locales de los rotarios y evaluar el impacto de sus acciones en el terreno. El dirigente definió a Rotary como una organización aconfesional y apartidista que centra su actividad en la promoción de la paz y la prevención de conflictos mediante la intervención en las causas subyacentes de la inestabilidad social, como la pobreza, la falta de acceso a la salud y las carencias educativas.
En el ámbito de la salud global, Arezzo reafirmó el compromiso histórico de la entidad con la erradicación de la polio, una campaña iniciada en 1979. Según los datos aportados por el presidente, el número de casos a nivel mundial se ha reducido drásticamente, pasando de 360.000 anuales en la década de los ochenta a apenas seis casos registrados en lo que va de año. La organización espera culminar este proyecto antes de emprender nuevas iniciativas de escala global similares.
Respecto a la posición institucional ante los conflictos internacionales actuales, como los de Ucrania o Próximo Oriente, Arezzo subrayó la neutralidad de la asociación. Indicó que Rotary no toma partido en disputas geopolíticas, sino que se posiciona contra la violencia y actúa tanto antes del estallido de las hostilidades como en la fase de reconstrucción, proporcionando ayuda humanitaria a las poblaciones civiles afectadas con independencia del signo político de las partes en conflicto.
En relación con la situación socioeconómica en Europa, el presidente de Rotary señaló que la clase media, que constituye la base social de la organización, está sufriendo las consecuencias de la crisis energética y la pérdida de competitividad industrial. Esta coyuntura, según Arezzo, se traslada también a la dinámica interna de los clubes en España, que enfrentan retos similares a los del resto del continente ante un escenario de alta volatilidad económica.
Sobre el papel de los organismos internacionales, el líder rotario defendió la vigencia y necesidad de las Naciones Unidas. Pese a reconocer que el multilateralismo atraviesa un momento crítico, Arezzo sostuvo que no existe una alternativa viable fuera de la diplomacia y el diálogo regulado, advirtiendo que el debilitamiento de estas instituciones podría conducir a un escenario dominado por la imposición de los actores más fuertes.
Finalmente, consultado sobre los retos tecnológicos y la salud democrática, el doctor Arezzo calificó la inteligencia artificial como una herramienta neutra cuyo impacto dependerá exclusivamente de la ética de su uso humano. En cuanto a la democracia, señaló que su estabilidad reside en el respeto ciudadano y la convicción de que, a pesar de sus imperfecciones, sigue siendo el sistema de gobierno más eficaz para la convivencia global.


