El ministro israelí Smotrich insta a derribar cien edificios en Beirut por cada militar herido
El ministro de Finanzas de Israel, Bezalel Smotrich, ha solicitado este jueves una respuesta militar de gran escala contra la capital libanesa en represalia por los ataques de Hizbulá. El alto cargo propuso la demolición de cien edificios en los suburbios de Beirut por cada dron de la organización chií que cause daños a efectivos del Ejército israelí, en un contexto de creciente tensión operativa a pesar del acuerdo de alto el fuego vigente.
Las declaraciones del ministro se producen tras el fallecimiento, el pasado miércoles, de Rotem Yanai, una soldado de 20 años que perdió la vida debido a la explosión de un dispositivo no tripulado en el norte de Israel. A través de la red social X, Smotrich responsabilizó directamente a Hizbulá por el suceso y abogó por un incremento drástico en la contundencia de las represalias sobre la infraestructura urbana en territorio libanés.
«La única manera de proteger a nuestros soldados ahora mismo es derribar diez edificios a las afueras de Beirut por cada dron. Por cada dron que dañe a uno de nuestros soldados, debemos derribar cien edificios», manifestó el titular de Finanzas. En su mensaje oficial, el ministro calificó a los integrantes de la milicia libanesa como responsables únicos de las bajas militares israelíes y urgió a su eliminación definitiva.
A pesar de la tregua técnica, la situación sobre el terreno refleja una continuidad de las hostilidades. Las Fuerzas de Defensa de Israel mantienen operaciones diarias en el sur del Líbano, mientras que Hizbulá persiste en el lanzamiento de drones contra posiciones militares y poblaciones en el norte de Israel. En las últimas jornadas, el comando israelí ha extendido su control territorial en las zonas ocupadas del país vecino.
Como parte de la intensificación de las acciones militares, el Ejército israelí ha emitido nuevas órdenes de desplazamiento forzoso para la población civil en todo el sur del Líbano. Esta medida afecta directamente a la ciudad de Tiro, una urbe milenaria declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Antes del estallido del conflicto, la ciudad contaba con más de 200.000 habitantes y hoy se encuentra en el centro de las operaciones de evacuación previas a nuevos bombardeos.


