Vidal vincula la continuidad del apoyo a la coalición a la ausencia de financiación ilegal en el PSOE
La portavoz de los Comuns y diputada en el Congreso de los Diputados, Aina Vidal, ha condicionado este jueves la estabilidad del respaldo de su formación al Gobierno de coalición a la integridad de las cuentas del Partido Socialista. Según ha manifestado la representante parlamentaria, la «línea roja» para Sumar y sus aliados es que no se demuestre una presunta financiación ilegal en las filas del PSOE, en un contexto marcado por las recientes diligencias judiciales que afectan a la sede de la calle Ferraz.
Las declaraciones de Vidal tienen lugar tras la intervención de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil en la sede central de los socialistas. Esta actuación se enmarca en el denominado ‘caso Leire Díez’, una investigación bajo la tutela de la Audiencia Nacional que indaga presuntos pagos efectuados desde la formación hacia una trama encargada de recopilar información sensible sobre jueces, fiscales y miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.
En una entrevista concedida a La2 y Ràdio 4, la portavoz ha subrayado que el Ejecutivo no debe limitarse a una estrategia de «resistencia» para mantenerse en el poder, sino que debe centrarse en «hacer política». Vidal ha advertido de que los socios de la coalición están realizando un esfuerzo notable por sostener la gobernabilidad y ha instado al PSOE a ofrecer respuestas claras ante la gravedad de los hechos investigados.
Asimismo, la diputada se ha referido a la reciente imputación del expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en relación con un presunto delito de tráfico de influencias vinculado al caso Plus Ultra. Vidal ha calificado de «muy graves» estas informaciones y ha exigido a la parte socialista del gabinete que brinde las explicaciones oportunas ante la opinión pública y los socios parlamentarios.
Pese a la contundencia de sus palabras, Vidal ha descartado que la estabilidad del Gobierno de coalición se encuentre en peligro inminente en este momento. No obstante, ha reconocido la existencia de una campaña que ha definido como un «ataque por tierra, mar y aire» contra el Ejecutivo, matizando que dicha circunstancia no puede ser utilizada como excusa para obstaculizar las investigaciones sobre presunta corrupción.
La posición de los Comuns refuerza la presión interna dentro del bloque de investidura, exigiendo al Partido Socialista una política de transparencia total ante los procesos judiciales abiertos que afectan a la organización, mientras se intenta mantener el pulso legislativo en las Cortes Generales.


