Vance destaca «buena fe» en las negociaciones con Irán pero supedita la firma del acuerdo a la decisión de Trump
El vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, ha manifestado este jueves que las negociaciones con la República Islámica de Irán para alcanzar un acuerdo de paz avanzan bajo un clima de «buena fe» por parte de Teherán. El objetivo prioritario de estas conversaciones es poner fin al conflicto bélico iniciado el pasado 28 de febrero. No obstante, Vance ha precisado que, aunque existe una disposición favorable, la ratificación final del documento por parte del presidente Donald Trump «está aún por determinar».
Durante una comparecencia ante los medios de comunicación, el vicepresidente estadounidense ha confirmado que se han producido «progresos significativos» en el diálogo diplomático. Según Vance, las autoridades iraníes han mostrado un interés claro en normalizar la situación, condicionado especialmente por la necesidad de reabrir el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio energético internacional que permanece afectada por las hostilidades.
A pesar del optimismo moderado, la Administración estadounidense ha reconocido que todavía existen obstáculos técnicos y políticos que impiden el cierre definitivo del memorando de entendimiento. Vance ha señalado que las conversaciones actuales se centran en «debatir algunos detalles» específicos del texto, lo que dificulta establecer un cronograma exacto para la rúbrica del inquilino de la Casa Blanca.
Entre los puntos de mayor fricción se encuentran los asuntos relativos al programa nuclear iraní. El vicepresidente ha admitido que las discrepancias persisten en lo referente a las reservas de uranio altamente enriquecido y los niveles de enriquecimiento permitidos. Estas cuestiones continúan siendo objeto de debate técnico entre Washington y Teherán en el marco de las conversaciones de paz.
Este escenario de negociación coincide con la confirmación de un principio de acuerdo entre ambos gobiernos para extender la tregua vigente durante dos meses adicionales. Este pacto preliminar busca garantizar el tránsito seguro por el estrecho de Ormuz y establecer las bases para iniciar un diálogo formal sobre la capacidad nuclear de la República Islámica.
Por el momento, el documento carece de la validación oficial del presidente Donald Trump, y las autoridades de Teherán tampoco han emitido un comunicado confirmando el consenso total sobre los términos expuestos por la Casa Blanca. La resolución del conflicto, derivado de las acciones militares conjuntas de Estados Unidos e Israel el pasado mes de febrero, queda supeditada a la resolución de los flecos técnicos en materia nuclear.


