Fernando Martínez de Irujo celebra su 67º aniversario tras superar un proceso oncológico
El marqués de San Vicente del Barco, Fernando Martínez de Irujo, conmemoró el pasado domingo su sexagésimo séptimo aniversario con una recepción social en el Casino de Madrid. El evento, que reunió a aproximadamente 150 invitados, no solo marcó la celebración de su natalicio, sino también la superación definitiva de un diagnóstico de cáncer de páncreas que había condicionado su salud y actividad pública durante el último año.
La velada supuso el regreso del aristócrata a la vida social tras un periodo de estricta discreción médica. El diagnóstico, conocido en el verano de 2023, fue afrontado por el cuarto hijo de la duquesa de Alba con reserva mediática, centrando sus esfuerzos en un tratamiento que, según confirmó el propio interesado el pasado mes de diciembre, ha resultado exitoso. Esta celebración en el Casino de Madrid compensa la ausencia de festejos durante los dos años anteriores debido a su estado de salud.
El programa de la noche incluyó una cena de alta gastronomía bajo la dirección del chef Paco Roncero. El menú institucional estuvo integrado por platos de lubina con salsa parmentier y ternera, precediendo a una sesión musical que se prolongó hasta la madrugada. La organización del evento buscó reflejar el optimismo tras la recuperación de una de las patologías consideradas de mayor gravedad en el ámbito de la oncología.
En el ámbito de la representación institucional y nobiliaria, destacaron entre los asistentes el archiduque Maximiliano de Habsburgo y su esposa, Maya Askari, así como Javier Fitz-James Stuart y Soto. La familia directa estuvo representada por los marqueses de Almenara, Inés Domecq y Javier Martínez de Irujo, y los duques de Aliaga, Luis Martínez de Irujo y Adriana Marín. También acudieron los duques de Cardona y el marqués de Tenorio, consolidando una amplia representación de la nobleza española.
No obstante, la jornada registró ausencias significativas dentro del núcleo familiar Alba. El actual duque de Alba no pudo asistir por motivos de salud, mientras que Eugenia Martínez de Irujo y su hija, Tana Rivera, se encontraban fuera de Madrid atendiendo otros compromisos. El único hermano presente en la celebración fue Cayetano Martínez de Irujo, duque de Arjona, quien acudió junto a Bárbara Mirjan, reafirmando el apoyo al homenajeado en esta etapa de recuperación.
Fernando Martínez de Irujo mantiene históricamente el perfil más discreto y conciliador de su familia, alejado de las controversias mediáticas. Con esta celebración, el aristócrata normaliza su presencia en la esfera pública, cerrando un ciclo marcado por la adversidad clínica y reafirmando su posición como nexo de unión entre los distintos sectores de su entorno cercano.


