Petro rechaza los resultados del preconteo electoral en Colombia y denuncia irregularidades en el software
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, anunció este domingo que no reconocerá los resultados del preconteo de la primera vuelta de las elecciones presidenciales. Según los datos preliminares, el candidato de derecha Abelardo de la Espriella obtuvo la victoria frente al aspirante de izquierda Iván Cepeda, quien cuenta con el respaldo del actual mandatario. Petro fundamentó su decisión en presuntas alteraciones técnicas y discrepancias en el censo electoral.
A través de un mensaje oficial, el jefe de Estado cuestionó la integridad del proceso gestionado por la firma privada Thomas Greg & Sons. El mandatario aseguró que los algoritmos del software de escrutinio fueron modificados en tres ocasiones durante la última semana y denunció la inclusión de 800.000 cédulas que no figurarían en el censo oficial. Según Petro, estas irregularidades invalidan la fuerza vinculante de los datos transmitidos hasta el momento.
El presidente subrayó que su administración solo aceptará los resultados que emitan las comisiones escrutadoras dirigidas por los jueces de la República. Esta postura reabre el conflicto entre el Ejecutivo y la Unión Temporal Integración Logística Electoral, consorcio encargado del soporte tecnológico de los comicios y que ha estado en el centro de diversas controversias administrativas durante el actual mandato, especialmente en lo relacionado con la licitación de pasaportes.
Por su parte, el candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, respaldó la posición de la Casa de Nariño y solicitó una verificación exhaustiva de lo que denominó un «desfase electoral». Cepeda señaló que su equipo ha detectado indicios de votaciones atípicas en diversas mesas y advirtió que no se pronunciará sobre el desenlace de la contienda hasta que las condiciones de escrutinio garanticen total transparencia.
La reacción de los sectores de oposición ha sido inmediata y crítica. Abelardo de la Espriella, el candidato más votado en esta primera ronda, instó al presidente a no desconocer la voluntad popular y calificó las declaraciones de Petro como un intento de desestabilización. En una línea similar, la senadora Paloma Valencia, del Centro Democrático, afirmó que el mandatario está utilizando «enemistades personales» con la empresa contratista para cuestionar un sistema electoral que considera confiable.
Desde el ámbito internacional y la sociedad civil, la directora de la División de las Américas de Human Rights Watch, Juanita Goebertus, calificó de «lamentable» que se siembren dudas sobre el proceso y pidió respeto a la institucionalidad. Asimismo, el expresidente Iván Duque y el exministro Alejandro Gaviria coincidieron en señalar que la postura del Ejecutivo representa una amenaza para la democracia, instando a la comunidad internacional a mantenerse alerta ante el desarrollo de los acontecimientos en el país.


