El Papa León XIV culminará su visita a España con un acto litúrgico centrado en la realidad migratoria en Tenerife
El Papa León XIV pondrá fin a su viaje apostólico a España el próximo 12 de junio con una misa multitudinaria en la dársena del Puerto de Santa Cruz de Tenerife. La celebración contará con una simbología marcada por la crisis migratoria, destacando la presencia de tres cayucos que han llegado a las costas canarias, los cuales permanecerán fondeados o ubicados junto al altar. Según ha informado la organización, esta disposición busca ofrecer una presencia silenciosa y significativa de la realidad que atraviesa el archipiélago.
Antonio Pérez, coordinador del Comité local de Tenerife, explicó en rueda de prensa desde la Conferencia Episcopal Española que la elección de la dársena capitalina responde al deseo de que el océano Atlántico sirva de fondo para la eucaristía. Además del acto litúrgico, el Pontífice visitará el dispositivo de emergencia de Las Raíces, donde tendrá la oportunidad de interactuar con personas migrantes y familias procedentes de diversos centros de acogida e inserción.
La agenda en Tenerife se completará con un encuentro en la Plaza del Cristo de La Laguna. En este espacio se presentarán testimonios de integración por parte de ciudadanos de Senegal, Marruecos y Colombia, además de la intervención del párroco de La Restinga. El evento contará con la dirección musical del productor Pablo Cebrián y la asistencia de los cardenales venezolanos Baltazar Porras y Diego Padrón, reforzando el carácter internacional y eclesial de la red de hospitalidad atlántica.
Previamente, el 11 de junio, el Santo Padre se desplazará a Gran Canaria para visitar el Puerto de Arguineguín. Los responsables de la organización, encabezados por Enélida Hernández, han señalado que el objetivo es transformar la percepción del lugar, anteriormente denominado como «el muelle de la vergüenza», en un «puerto de la esperanza». Allí, el Papa será recibido por 1.800 personas, realizará una ofrenda floral en memoria de los fallecidos en el mar y bendecirá una cruz elaborada con madera de patera, además de un altar dedicado a la Virgen del Carmen.
En el ámbito logístico y de seguridad, una delegación del Vaticano se encuentra actualmente en Madrid supervisando los recorridos previstos, incluyendo el Congreso de los Diputados y el Palacio Real. Los organizadores han manifestado su intención de ampliar los trayectos del papamóvil para facilitar el contacto con los fieles, superando las propuestas iniciales de la Santa Sede. Hasta el momento, las inscripciones superan los 200.000 jóvenes para la vigilia en Plaza de Lima y los 315.000 para la misa en Cibeles, aunque se prevé que la asistencia final sea significativamente superior.
Finalmente, respecto a otros aspectos del viaje, la organización no ha descartado el uso del catalán durante la intervención del Pontífice en la Sagrada Familia de Barcelona, dejando la decisión final en manos de la Santa Sede. Sobre la posibilidad de encuentros con víctimas de abusos en el seno de la Iglesia, se ha reiterado el interés del Papa en acompañar a las personas que sufren, subrayando que cualquier decisión al respecto se tomará por criterios pastorales y no por motivos políticos o ideológicos.


