El secretario de Estado de EE. UU. confirma la implicación de Mojtaba Jameneí en las negociaciones de paz
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha informado este martes ante el Senado que el líder supremo de Irán, Mojtaba Jameneí, se encuentra con vida y mantiene una participación activa en las gestiones diplomáticas con Washington. El objetivo de estos contactos, según el jefe de la diplomacia estadounidense, es alcanzar un acuerdo que ponga fin al conflicto bélico actual y permita el desbloqueo del estrecho de Ormuz.
Durante su comparecencia parlamentaria, Rubio detalló que, aunque Jameneí no ha realizado apariciones públicas recientes, existen indicios sólidos de su intervención en las comunicaciones oficiales a través de textos y mediadores. El secretario vinculó la falta de visibilidad del líder iraní a las estrictas medidas de seguridad interna adoptadas por el régimen tras los ataques sufridos por diversos altos cargos de la República Islámica.
Mojtaba Jameneí asumió el liderazgo del país tras la muerte de su padre, Alí Jameneí, ocurrida el pasado 28 de febrero durante la primera jornada de la ofensiva lanzada por Israel y Estados Unidos. Desde su nombramiento, el nuevo líder ha limitado su actividad a la emisión de mensajes escritos, circunstancia que había generado especulaciones en el Pentágono y la Casa Blanca sobre su estado de salud o su posible fallecimiento en combate.
Respecto al estado actual de la diplomacia, Rubio señaló que la fragmentación interna del régimen iraní está dificultando la fluidez de las conversaciones. Según el secretario de Estado, Teherán requiere de un periodo de entre tres y cinco días para responder a las propuestas enviadas por Estados Unidos a través de la mediación de Pakistán. Esta demora se atribuye a problemas de comunicación logística entre la cúpula política y los mandos militares desplegados en el campo de batalla.
A pesar de estos obstáculos, el Departamento de Estado se mostró confiado en la posibilidad de restablecer contactos estables para detener la guerra y normalizar el tránsito comercial en el estrecho de Ormuz. No obstante, Rubio advirtió que la resolución del programa nuclear iraní se tratará de manera independiente, mediante negociaciones técnicas complejas que podrían prolongarse durante varios meses.


