Paco Arango consolida dos décadas de apoyo social a la infancia frente al cáncer a través de la Fundación Aladina
El empresario, productor y director de cine Paco Arango ha cumplido veinte años de labor humanitaria al frente de la Fundación Aladina, organización dedicada al acompañamiento integral de menores diagnosticados con cáncer y sus entornos familiares. Con presencia actual en 22 hospitales públicos de España, la entidad combina el soporte emocional con la financiación de infraestructuras sanitarias clave, consolidándose como un actor institucional de referencia en el ámbito del tercer sector y la salud pediátrica.
La trayectoria de la fundación, cuyos hitos fueron analizados recientemente en el espacio de entrevistas «The Positive», se originó a partir de la experiencia personal de Arango en el Hospital Niño Jesús de Madrid. Tras una fase inicial de voluntariado individual, el proyecto evolucionó hacia una estructura organizativa que hoy gestiona programas de apoyo psicológico, lúdico y material para pacientes oncológicos, bajo la premisa de mitigar el impacto de la enfermedad en el desarrollo vital de los niños.
Uno de los mayores logros institucionales de la organización ha sido la financiación de la unidad de trasplantes del Hospital Niño Jesús. Este proyecto fue posible gracias a la reinversión de los beneficios obtenidos por la película «Maktub», dirigida por el propio Arango. Este modelo de gestión, que vincula el éxito en la industria creativa con la inversión directa en infraestructura pública, ha permitido mejorar las capacidades diagnósticas y de tratamiento en la sanidad pública española.
En el plano asistencial, Arango destaca la importancia del acompañamiento emocional continuo. Durante su intervención, recordó casos como el de Gaby, una paciente pediátrica cuyo proceso ejemplifica la labor de la fundación: ofrecer calidad de vida y soporte humano incluso en los pronósticos más complejos. La organización defiende un enfoque personalizado, alejándose de las métricas estadísticas para centrarse en las necesidades individuales de cada niño y su familia.
La filosofía de trabajo de la Fundación Aladina también integra la visión personal de su fundador sobre la resiliencia y la fe, temas que Arango aborda en su reciente publicación literaria, «Si no crees en Dios, te doy su teléfono». Según el responsable de la entidad, la experiencia acumulada durante dos décadas en entornos hospitalarios revela una fortaleza extraordinaria en los menores, quienes frecuentemente actúan como soporte emocional para sus progenitores durante el tratamiento.
Finalmente, Arango subraya que el propósito de su labor institucional trasciende la mera gestión de recursos, situando el compromiso ético y la solidaridad como ejes transversales de la acción social. La Fundación Aladina continúa su expansión con el objetivo de garantizar que ningún niño enfrente el proceso oncológico sin el respaldo necesario, reforzando la colaboración con el sistema público de salud para optimizar la atención pediátrica en el país.


