Álvaro Morata y Alice Campello confirman su reconciliación tras una nueva etapa de separación
El futbolista Álvaro Morata y la modelo e influencer Alice Campello han retomado su relación sentimental tras su última ruptura a comienzos de 2026. La pareja, que ha atravesado diversos periodos de inestabilidad en los últimos dos años, ha sido vista nuevamente en actitud afectuosa en eventos públicos en Madrid, confirmando así el cese de sus trámites de separación y su voluntad de dar continuidad a su proyecto de vida familiar.
La confirmación pública de este acercamiento tuvo lugar durante el pasado fin de semana en el Estadio Metropolitano de Madrid. El deportista y la empresaria acudieron al concierto del artista Bad Bunny acompañados por el capitán del Atlético de Madrid, Koke Resurrección, y su esposa, Beatriz Espejel. Durante el evento, los asistentes pudieron constatar la sintonía entre la pareja, que no ocultó gestos de complicidad ante los presentes.
Tras la aparición pública, el propio Morata ha ratificado la situación mediante una declaración institucional en la que subrayó la importancia de su cónyuge en su vida personal. Por su parte, Alice Campello, durante su asistencia a un evento social reciente, manifestó ante los medios de comunicación encontrarse en un momento de gran satisfacción personal y felicidad, asumiendo esta nueva oportunidad con optimismo tras los meses en los que ambos permanecieron distanciados.
La jornada de reconciliación incluyó una cena romántica en un céntrico establecimiento de la capital española después de que el futbolista recogiera a la influencer al finalizar sus compromisos profesionales. Según fuentes cercanas, la prioridad de ambos sigue siendo el bienestar de sus cuatro hijos: los mellizos Leonardo y Alessandro, Edoardo y la pequeña Bella, con quienes conviven de nuevo tras haber mantenido el contacto por motivos familiares durante su separación.
La trayectoria de la pareja ha estado marcada por altibajos mediáticos desde su enlace matrimonial en Venecia en el año 2017. Tras una primera crisis en agosto de 2024, intentaron retomar la convivencia a principios de 2025, un proceso que no fructificó y que derivó en una nueva ruptura a principios del presente año. A pesar de los diagnósticos previos que apuntaban a un divorcio inminente, los protagonistas han optado por el diálogo y la reflexión antes de formalizar esta nueva etapa conjunta.
Con este movimiento, Campello y Morata cierran un ciclo de especulaciones sobre su futuro legal y personal. La pareja se instala de nuevo en la normalidad familiar, apostando por la estabilidad en un entorno que, hasta hace apenas unos meses, parecía abocado a la disolución definitiva del matrimonio.


