Felipe González analiza la estabilidad institucional y la calidad democrática en Iberoamérica
El expresidente del Gobierno, Felipe González, ha participado este martes en un conversatorio en la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) donde ha reflexionado sobre la responsabilidad política y la vigencia de los mecanismos parlamentarios. Durante el acto, González ha recordado su decisión de convocar elecciones anticipadas en 1995 tras no lograr la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado, contrastando dicha gestión con las prácticas políticas actuales.
En el marco del encuentro titulado «El futuro de Iberoamérica», en el que también han intervenido el expresidente de la República Dominicana, Leonel Fernández, y el académico Juan Luis Cebrián, el exmandatario español ha señalado que la imposibilidad de sacar adelante las cuentas públicas fue, en su etapa, un motivo determinante para concluir la legislatura. «Es una antigualla porque ahora ya no se lleva», ha ironizado González, sugiriendo un cambio en la cultura política respecto a la gobernabilidad y el respaldo legislativo.
Durante su intervención, el expresidente se ha referido a las relaciones históricas entre la Unión Europea y Cuba, relatando una anécdota sobre una reunión mantenida en 1995 con Fidel Castro en Argentina. Según González, el intento de cerrar un acuerdo comercial entre ambas regiones no prosperó debido a que el entonces mandatario cubano declinó asumir los compromisos de respeto a las libertades individuales que la delegación europea exigía como condición indispensable.
El análisis de la situación internacional ha ocupado una parte central del debate, con especial atención a la crisis en Venezuela. González ha criticado la actual interlocución entre Estados Unidos y el Gobierno de Nicolás Maduro, advirtiendo que el enfoque estratégico de la administración estadounidense podría ser erróneo al no ponderar adecuadamente los riesgos de la influencia de ciertos sectores del ejecutivo venezolano en la región.
Asimismo, el antiguo líder del Ejecutivo ha lamentado que el diálogo político sobre Venezuela se vea condicionado de forma predominante por la explotación de recursos energéticos. En este sentido, ha realizado un llamamiento a priorizar la recuperación de los estándares democráticos y las libertades públicas frente a los intereses comerciales, afirmando que «la libertad vale más que el negocio» para evitar una mayor frustración en la población civil.
El acto ha concluido con una defensa de la institucionalidad como base para el desarrollo de las naciones iberoamericanas, instando a los líderes actuales a mantener un compromiso firme con los principios democráticos antes de que se produzca un deterioro irreversible del contrato social en la región.


