Personal médico ratifica ante el juez indicios de agresión sexual en el caso del bebé de Barcelona
Los facultativos del Hospital Vall d’Hebron que atendieron al neonato de seis semanas presuntamente maltratado han confirmado ante el juzgado especializado en Violencia contra la Infancia y la Adolescencia sus sospechas sobre la naturaleza de las lesiones. Según las declaraciones testimoniales efectuadas este jueves, el menor presentaba heridas de extrema gravedad que los profesionales vinculan con una agresión sexual.
La comparecencia judicial contó con el testimonio de dos doctoras, un cirujano y una enfermera del centro hospitalario que alertó inicialmente sobre el estado del lactante. Los profesionales, algunos con más de dos décadas de experiencia, señalaron que las lesiones anales detectadas se encuentran entre las más graves que han observado en su trayectoria, descartando inicialmente las hipótesis alternativas planteadas por las defensas de los investigados.
Los padres del menor permanecen bajo investigación judicial tras ser detenidos el pasado mes de marzo. Durante la sesión, los peritos médicos desestimaron la tesis de que las heridas pudieran tener su origen en complicaciones digestivas o en una estimulación manual para facilitar la defecación. Si bien admitieron ante las preguntas de los abogados que no se puede excluir de forma absoluta ninguna hipótesis teórica, calificaron la posibilidad de un origen accidental o fortuito como altamente improbable dada la naturaleza traumática de las evidencias.
En cuanto a la situación procesal de los investigados, la madre del bebé se encuentra actualmente en libertad provisional, tras una fase inicial de prisión preventiva. Su línea de defensa ha apuntado a una presunta brusquedad en el trato del padre hacia el niño. Por su parte, el personal médico también testificó sobre la conducta de los progenitores al acudir al hospital, indicando que estos solicitaron un examen exhaustivo del menor debido a que los centros sanitarios visitados previamente no habían detectado el origen de sus llantos constantes.
El proceso de instrucción continuará este viernes con la toma de declaración de familiares de ambos progenitores. El juzgado busca determinar las responsabilidades penales en un caso que, según el criterio de los especialistas de Vall d’Hebron, podría dejar secuelas permanentes en el desarrollo del menor debido a la severidad de los traumatismos detectados en el momento de su ingreso.


