Renfe rechaza el nuevo requisito de empadronamiento en Madrid mientras el PP exige en el Congreso recuperar las indemnizaciones por retrasos
El escenario de la movilidad ferroviaria y el transporte público en España atraviesa una semana de tensiones institucionales y parlamentarias. Mientras el operador público Renfe ha manifestado su rechazo frontal a la exigencia de empadronamiento impuesta por la Comunidad de Madrid para la obtención del abono transporte, el Grupo Popular defenderá en el Pleno del Congreso una iniciativa para obligar al Gobierno a retomar la antigua política de indemnizaciones por retrasos en el servicio ferroviario.
La compañía dependiente del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha calificado de «injustificables» las nuevas restricciones del Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM). Según el comunicado emitido por la operadora, la obligatoriedad de estar empadronado para solicitar el abono transporte genera «desigualdades y segregación» en el acceso a un servicio público esencial, contraviniendo los objetivos generales de reducir el uso del vehículo privado en la región.
Desde Renfe subrayan que esta medida no ha sido comunicada ni consensuada con los actores implicados, lo que a su juicio vulnera los principios de «cooperación y cogobernanza». La operadora ha solicitado formalmente una reunión de la comisión de seguimiento para abordar el impacto de esta decisión en el equilibrio financiero y operativo del sistema, recordando que sus propios títulos de transporte, como el abono mensual de 20 euros para Cercanías, no exigen requisitos de residencia para fomentar la flexibilidad de los usuarios.
De forma paralela al conflicto competencial en la Comunidad de Madrid, la actividad parlamentaria se centrará esta semana en la calidad del servicio ferroviario nacional. El Partido Popular presentará una proposición no de ley (PNL) en el Pleno del Congreso de los Diputados para denunciar los incumplimientos de la Ley de Movilidad Sostenible. La formación solicita al Ejecutivo la recuperación inmediata de los compromisos de puntualidad que regían anteriormente en Renfe.
La iniciativa legislativa del PP reclama que se devuelva el 50% del importe del billete por retrasos superiores a quince minutos y el 100% por demoras que excedan la media hora, unos estándares que fueron modificados recientemente. Para el principal partido de la oposición, el mantenimiento de las actuales condiciones supone un menoscabo de los derechos de los pasajeros y una falta de compromiso con la puntualidad del sistema ferroviario español.
Asimismo, el texto que se someterá a debate en la Cámara Baja insta al Gobierno a poner en marcha un plan de choque extraordinario en las infraestructuras ferroviarias. Este plan debería identificar de manera provincializada las actuaciones necesarias para eliminar las limitaciones temporales de velocidad que afectan a la red, además de implementar un protocolo de atención urgente a los viajeros en caso de incidencias extraordinarias tanto en estaciones como durante los trayectos.
Con estas dos vertientes —la confrontación por la gestión del abono en Madrid y la presión legislativa por las indemnizaciones en el Congreso—, la gestión de la movilidad se consolida como uno de los ejes centrales del debate político actual, enfrentando directamente los modelos de gestión de la administración central y las administraciones autonómicas.


