El Ejército del Aire reduce un 80% el tiempo de inspección de los cazas F-5 mediante tecnología digital
El Ejército del Aire y del Espacio ha alcanzado un hito técnico de primer orden al certificar la inspección radiográfica digital automática para las alas de los aviones F-5 ‘Patas Negras’. Este avance tecnológico permite reducir el periodo de revisión de las aeronaves de entrenamiento de combate de un mes a tan solo cinco días, optimizando significativamente la operatividad de la flota.
La nueva metodología, desarrollada como alternativa al sistema analógico de rayos X estipulado originalmente por el fabricante norteamericano Northrop Grumman, posiciona a la institución militar como un referente en la transformación digital de los denominados Ensayos No Destructivos (END). Esta innovación se enmarca en el proyecto de Base Aérea Conectada, Sostenible e Inteligente (BACSI) y emplea procesos automatizados para la detección de defectos estructurales.
Para la implementación de este sistema, el Ejército ha contado con el soporte técnico de la Maestranza Aérea de Albacete (MAESAL) y el Mando de Apoyo Logístico (MALOG). La solución integra un asistente virtual de inteligencia artificial denominado ‘Imagine’, desarrollado por la compañía española ITP Aero. Esta herramienta actúa como soporte aumentado para el inspector humano, permitiendo identificar anomalías con mayor precisión y garantizando estándares de seguridad superiores a los métodos convencionales.
La inspección del ala del F-5 es un procedimiento crítico que debe realizarse de forma obligatoria cada 1.800 horas de vuelo. Según informan fuentes militares, la reducción del tiempo de parada técnica es fundamental para el Ala 23, con base en Talavera la Real (Badajoz), ya que estos reactores constituyen el último escalón en la formación de los alumnos de caza antes de su incorporación a las unidades de Eurofighter o F-18.
A pesar de las mejoras en el mantenimiento de la actual flota, el Ministerio de Defensa ya ha diseñado el programa ‘Saeta II’ para el relevo de estos veteranos aviones. Con una inversión de 3.100 millones de euros, el plan contempla la adquisición del entrenador avanzado Hürjet, de la firma turca TAI. El acuerdo estipula una participación industrial nacional del 60% y la creación de un centro de conversión de aeronaves en Albacete, lo que se estima generará unos 2.500 puestos de trabajo cualificados.
El cronograma de sustitución comenzará en 2028 con la recepción de un lote inicial de 21 unidades. En esta fase, Airbus participará en la integración de aviónica y sistemas de misión de última generación. Posteriormente, entre los años 2031 y 2035, se procederá a la entrega de la versión totalmente nacionalizada del sistema, que incluirá nuevos simuladores y equipos de entrenamiento en tierra para completar la modernización de la enseñanza de vuelo militar en España.


