Marlaska defiende la profesionalidad de la Policía tras calificar de «esporádica» la agresión a una docente en Valencia
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha defendido este miércoles en el Pleno del Congreso de los Diputados la labor general de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, calificando de hecho «esporádico» la agresión de un agente a una profesora jubilada durante una manifestación en Valencia. Durante la sesión de control al Gobierno, el titular de Interior ha insistido en que una actuación aislada no puede poner en tela de juicio el desempeño de los 160.000 efectivos que componen la Policía Nacional y la Guardia Civil.
La intervención ministerial se produjo en respuesta a una pregunta formulada por el diputado de Sumar, Alberto Ibáñez, quien cuestionó las consecuencias democráticas de que un agente agrediera por la espalda a una ciudadana en una movilización pacífica. Marlaska ha admitido que dicha actuación fue «ajena a los principios de proporcionalidad», pero ha recalcado que el sistema institucional ha reaccionado de forma inmediata mediante la apertura de un expediente disciplinario y el inicio de un procedimiento judicial tras la denuncia de la víctima.
«Estamos en ese procedimiento judicial, tenemos los mecanismos necesarios y se actúa y se articulan cuando hay una desviación en el correcto desarrollo del proceder de cualquier agente», ha precisado el ministro. Marlaska ha subrayado que los mecanismos de control interno funcionan con rigor cuando se detectan conductas que se alejan del marco legal, garantizando así que cualquier exceso por parte de un funcionario público sea debidamente sancionado.
Por su parte, el diputado Alberto Ibáñez ha endurecido el tono de la interpelación al denunciar una presunta desigualdad de trato por parte de las fuerzas de seguridad. El representante de Sumar ha comparado la contundencia empleada contra la profesora con la actitud policial ante figuras de perfil público relevante, sugiriendo la existencia de sesgos de clase y de origen étnico en las actuaciones de calle y en los procesos de identificación.
Ibáñez ha interpelado directamente al ministro sobre la existencia de lo que ha denominado «redadas racistas» y el trato diferenciado hacia personas migrantes durante los procesos de deportación. Ante estas acusaciones, Grande-Marlaska ha reiterado su confianza en el cuerpo y ha sostenido que la labor policial es la que garantiza el ejercicio de los derechos y libertades de toda la ciudadanía, rechazando que episodios de mala praxis puedan generalizarse al conjunto de la institución.
El debate ha concluido con la ratificación del compromiso del Ministerio del Interior con los protocolos de proporcionalidad. El Gobierno sostiene que la existencia de causas judiciales abiertas por estos hechos demuestra la salud democrática del Estado y la capacidad de las instituciones para corregir desviaciones individuales en el ejercicio de la autoridad.


