Italia anuncia la reapertura de su embajada en Teherán ante las expectativas de paz entre EE. UU. e Irán
El vicepresidente del Consejo de Ministros y titular de Exteriores de Italia, Antonio Tajani, confirmó este miércoles que el Gobierno italiano reabrirá su embajada en Teherán el próximo viernes. La decisión responde al optimismo generado por el reciente acercamiento diplomático entre Estados Unidos y la República Islámica de Irán, tras casi cuatro meses de conflicto bélico en la región.
Durante su comparecencia ante la Cámara de los Diputados, Tajani manifestó que el acuerdo alcanzado entre Washington y Teherán representa una oportunidad para la estabilidad. «Hemos recibido el acuerdo alcanzado entre EE. UU. e Irán con esperanza, aunque en lo que respecta a Oriente Próximo la prudencia es siempre obligada. No obstante, por primera vez percibimos una salida hacia la paz», subrayó el jefe de la diplomacia italiana.
La medida implica el retorno inmediato de la embajadora Paola Amadei a la capital iraní, acompañada por el cuerpo de diplomáticos y funcionarios del Ministerio de Asuntos Exteriores. Asimismo, se reactivarán las operaciones de la Agencia para la Promoción en el Extranjero y la Internacionalización de las Empresas Italianas (ICE), con el objetivo de normalizar las relaciones institucionales y comerciales entre ambos países.
La representación diplomática de Italia en Teherán permanecía clausurada desde el pasado 5 de marzo. El cierre se produjo como medida de seguridad tras el ataque conjunto estadounidense-israelí contra territorio iraní. Durante este periodo de cese de actividades presenciales, el personal diplomático fue trasladado de forma temporal a Bakú, Azerbaiyán, desde donde se mantuvieron las funciones mínimas de legación.
Este movimiento diplomático precede a la firma formal del acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán, prevista para este viernes en la localidad de Bürgenstock, Suiza. El documento busca poner fin a las hostilidades y establecer un nuevo marco de seguridad tras un periodo de alta tensión que ha afectado la estabilidad geopolítica y económica en Oriente Próximo.


