Estados Unidos e Irán suscriben el Memorando de Islamabad para el cese inmediato de las operaciones militares
El Gobierno de los Estados Unidos ha hecho público este miércoles el contenido íntegro del «Memorando de Entendimiento de Islamabad», un acuerdo alcanzado con la República Islámica de Irán que establece el cese inmediato de las hostilidades y el desbloqueo del Estrecho de Ormuz. El documento, difundido por la Administración estadounidense, articula una hoja de ruta para la terminación permanente de la guerra en todos los frentes, incluido el Líbano, y compromete a ambas naciones a negociar un acuerdo definitivo en un plazo máximo de 60 días.
El primer eje del memorando decreta la finalización de las operaciones militares y el compromiso mutuo de abstenerse de la amenaza o el uso de la fuerza. Ambas partes han acordado respetar la soberanía e integridad territorial recíproca, así como la del Líbano. Durante el periodo de transición hacia el acuerdo final, se mantendrá el ‘statu quo’ operativo, lo que implica que Washington no desplegará fuerzas adicionales en la región ni impondrá nuevas sanciones, mientras que Teherán mantendrá sin cambios su programa nuclear actual.
En el ámbito logístico y marítimo, el acuerdo dispone que Estados Unidos iniciará de inmediato el levantamiento del bloqueo naval, proceso que deberá completarse en 30 días. Por su parte, Irán se compromete a garantizar el paso seguro y gratuito de buques mercantes entre el Golfo Pérsico y el Mar de Omán. Este restablecimiento del tráfico marítimo incluye labores de desminado y la eliminación de obstáculos técnicos. Asimismo, las fuerzas estadounidenses se retirarán de las proximidades de territorio iraní en un plazo de un mes tras la firma del pacto definitivo.
El apartado económico contempla un ambicioso plan de reconstrucción para la República Islámica de Irán, con una inversión mínima de 300.000 millones de dólares gestionada por Estados Unidos y sus socios regionales. El compromiso estadounidense incluye el levantamiento total de las sanciones unilaterales, primarias y secundarias, además de la gestión ante el Consejo de Seguridad de la ONU y la OIEA para retirar las resoluciones vigentes. De manera inmediata, el Departamento del Tesoro expedirá exenciones para la exportación de crudo iraní y servicios financieros asociados.
Respecto a la cuestión nuclear, Irán reafirma su compromiso de no desarrollar ni adquirir armamento atómico. El memorando establece que el material enriquecido almacenado será objeto de un mecanismo de desnaturalización ‘in situ’ bajo la estricta supervisión del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Los activos financieros iraníes que se encuentran congelados en el exterior serán puestos a disposición del Banco Central de Irán conforme se implementen los procedimientos acordados durante las negociaciones.
Finalmente, el documento establece la creación de un mecanismo ejecutivo para supervisar el cumplimiento de estas disposiciones. Una vez concluidas las negociaciones de los puntos pendientes, el acuerdo final será ratificado mediante una resolución vinculante del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, otorgando al pacto un marco de legalidad internacional y garantías de cumplimiento para ambas potencias y sus aliados regionales.


