Andy Burnham disputa la circunscripción de Makerfield con el objetivo de liderar el Partido Laborista
La circunscripción de Makerfield, situada en el noroeste de Inglaterra, celebra este jueves una elección parcial para elegir a su nuevo representante en el Parlamento británico. El proceso electoral adquiere una relevancia nacional debido a la candidatura del actual alcalde de Mánchester, Andy Burnham, quien aspira a recuperar un escaño en Westminster para, eventualmente, disputar el liderazgo del Partido Laborista al primer ministro Keir Starmer.
Los colegios electorales abrieron sus puertas a las 07:00 hora local (06:00 GMT) y tienen previsto el cierre a las 22:00 horas (21:00 GMT). Pese a la finalización de la jornada de votación, el recuento oficial y el anuncio de los resultados definitivos no se esperan hasta las primeras horas de la mañana del viernes. De obtener la victoria, Burnham deberá formalizar su dimisión inmediata como alcalde de Mánchester para cumplir con la compatibilidad de cargos.
Burnham, de 56 años y con experiencia previa como parlamentario entre 2001 y 2017, ha manifestado abiertamente su disposición a desafiar la conducción de Starmer si logra entrar en la Cámara de los Comunes. No obstante, las normativas internas del Partido Laborista estipulan que, para iniciar un proceso de primarias, cualquier aspirante debe contar con el respaldo explícito de al menos 81 diputados, lo que representa el 20 % del grupo parlamentario.
La contienda electoral en Makerfield presenta una competencia diversa. El principal rival de Burnham es Robert Kenyon, candidato del partido populista de derecha Reform UK, quien ya alcanzó la segunda posición en este distrito en los comicios generales de 2024. Asimismo, concurren Michael Winstanley por el Partido Conservador y Sarah Wakefield en representación de los Verdes. El avance de Reform UK en recientes elecciones locales ha generado una presión adicional sobre la estructura laborista tradicional.
El contexto político nacional está marcado por el debilitamiento de la figura de Keir Starmer tras los resultados desfavorables en las elecciones locales inglesas y regionales en Escocia y Gales del pasado mayo. Además de la posible candidatura de Burnham, el exministro de Sanidad, Wes Streeting —quien dimitió hace dos meses para posicionarse ante una futura sucesión—, ha confirmado su intención de participar en una eventual disputa por el liderazgo.
Por su parte, el primer ministro Starmer ha reafirmado su determinación de mantenerse al frente del Ejecutivo y de la formación política, asegurando que concurriría como candidato en caso de que se convoquen elecciones internas. El desenlace en Makerfield se perfila como un termómetro crítico para medir la estabilidad del gobierno actual y el equilibrio de fuerzas dentro de la oposición interna laborista.


