El Pleno del Congreso ratifica el Tratado de Amistad con Francia tras el acuerdo sobre la participación en los Consejos de Ministros
El Pleno del Congreso de los Diputados ha aprobado este jueves la ratificación del Tratado de Amistad y Cooperación entre el Reino de España y la República Francesa, suscrito originalmente en febrero de 2023. La iniciativa ha salido adelante con 175 votos a favor, frente a 170 en contra y una abstención, logrando superar el trámite parlamentario que resultó fallido hace un año. El texto será remitido ahora al Senado para continuar su recorrido institucional.
La ratificación ha contado con el respaldo del PSOE, Sumar y el bloque de socios parlamentarios compuesto por ERC, Junts, PNV, Bildu, Podemos, BNG y Coalición Canaria. En la bancada opuesta, el Partido Popular y Vox han mantenido su voto negativo, mientras que Unión del Pueblo Navarro (UPN) se ha decantado por la abstención. El cambio en la mayoría parlamentaria respecto al ejercicio anterior se ha producido tras el apoyo de formaciones como Podemos y Junts, que en 2023 facilitaron el rechazo del texto mediante su abstención.
El principal punto de fricción en el debate ha sido el artículo 2.4 del tratado, que establece la invitación de un miembro del Ejecutivo de una de las partes al Consejo de Ministros de la otra, con una periodicidad trimestral y de forma rotatoria. Para resolver las dudas de constitucionalidad planteadas sobre la presencia de ciudadanos extranjeros en el órgano de decisión gubernamental, ambos gobiernos suscribieron un «acuerdo interpretativo». Según este documento, la participación ministerial se limitará a reuniones celebradas «en los márgenes» del Consejo de Ministros y por separado.
Durante el turno de intervenciones, el Grupo Popular, representado por Ricardo Tarno, ha cuestionado la validez de dicho acuerdo interpretativo, calificando la gestión del Gobierno de «chapuza» y denunciando una falta de seguridad jurídica y confianza institucional. En una línea similar, el diputado de Vox, José María Sánchez, ha puesto en duda que el canje de notas diplomáticas tenga valor de tratado internacional, a la vez que ha criticado las menciones del texto a la Agenda 2030 y a la ideología de género.
Por su parte, el Grupo Socialista ha defendido la relevancia estratégica del acuerdo. El diputado Pepe Mercader ha destacado que este tratado coloca a España en un plano de igualdad respecto a las relaciones que Francia mantiene con socios prioritarios como Alemania e Italia. Desde las filas del Ejecutivo se ha reprochado a la oposición su falta de respaldo a un texto que consideran fundamental para la proyección exterior y la solidez de las relaciones bilaterales con el país vecino.
El trámite legislativo continuará ahora en la Cámara Alta. Debido a la mayoría absoluta del Partido Popular en el Senado, se prevé que el tratado sea rechazado, lo que devolvería la norma al Congreso de los Diputados. En ese escenario, la Cámara Baja deberá celebrar una votación definitiva para confirmar la ratificación final del acuerdo internacional.


