El Museo Thyssen-Bornemisza presenta la restauración de ‘Venus y Cupido’ de Rubens tras un exhaustivo proceso técnico
El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza ha finalizado con éxito los trabajos de restauración de la obra ‘Venus y Cupido’, pieza ejecutada por el maestro flamenco Pedro Pablo Rubens entre 1606 y 1611. La intervención, liderada por la restauradora Alejandra Martos Figueroa, ha permitido la recuperación de los valores cromáticos originales de la pintura y la consolidación de su estructura tras meses de tratamiento especializado en los talleres de la institución.
La actuación técnica se ha centrado primordialmente en la fase de limpieza de la superficie pictórica. Según los informes del departamento de restauración, el principal desafío residía en la eliminación de sucesivas capas de barnices envejecidos que, debido al proceso natural de oxidación, habían adquirido un tono amarillento. Esta degradación química del barniz actuaba como un filtro óptico que distorsionaba la profundidad y la luminosidad de la paleta original empleada por Rubens.
Gracias a este proceso de limpieza selectiva, se han recuperado los blancos característicos de la carnación de las figuras y la intensidad del manto rojo que cubre a la diosa Venus. Alejandra Martos ha señalado que el objetivo primordial ha sido devolver al lienzo la intención estética original del autor, permitiendo que las figuras vuelvan a resaltar sobre el fondo de la composición con la volumetría proyectada en el siglo XVII.
El proyecto de restauración ha estado respaldado por un exhaustivo estudio analítico previo. El equipo de conservación ha empleado técnicas de imagen avanzada, tales como radiografía digital, fotografía infrarroja y reflectografía ultravioleta. Estos estudios científicos han facilitado el análisis de las capas internas de la obra, permitiendo identificar la preparación del lienzo y los posibles arrepentimientos o cambios compositivos realizados por el artista durante la ejecución de la pieza.
Alejandra Martos Figueroa, responsable de la intervención, desarrolla su labor profesional en el Museo Thyssen-Bornemisza desde el año 2004. Formada en la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Madrid, su trayectoria incluye especializaciones técnicas en Florencia y una etapa formativa en el Museo Nacional del Prado. En sus dos décadas de vinculación con la pinacoteca, ha participado en la recuperación de obras de maestros como Carpaccio o Edgar Degas.
Con el fin de divulgar los procesos técnicos de conservación entre el público general, el museo ha organizado un montaje expositivo especial en torno a esta restauración. Los visitantes podrán conocer los detalles del proceso y los hallazgos científicos en la sala 19 de la pinacoteca madrileña hasta el próximo 13 de septiembre, fecha en la que la obra se reintegrará definitivamente a su ubicación habitual en la colección permanente.


