Críticos del PSOE califican de «club de fans» al Comité Federal y advierten de una deriva hacia el «suicidio»
Exdirigentes y sectores críticos del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) han manifestado su rechazo a la actual dirección de la formación tras la celebración del Comité Federal el pasado sábado. Paco Castañares, exdirector general de Medio Ambiente de la Junta de Extremadura, y Roberto Sánchez, portavoz de la plataforma Reactiva PSOE, han denunciado que el órgano de gobierno se ha transformado en un «club de fans» del secretario general, Pedro Sánchez, advirtiendo que la organización se encamina hacia un «suicidio» político de forma voluntaria.
En declaraciones ofrecidas este lunes, Castañares sostuvo que la actual directiva socialista ha sido configurada «a imagen y semejanza del líder», asegurando que la cúpula del partido se encuentra «encerrada en un búnker» que le impide percibir la realidad ciudadana. Según el exdirigente extremeño, el Comité Federal ha tomado la decisión estratégica de vincular el destino íntegro de la formación al futuro personal del presidente del Gobierno, una hoja de ruta que, a su juicio, carece de viabilidad a largo plazo.
Ante esta situación, los representantes críticos han reiterado la necesidad de convocar elecciones generales de manera inmediata. Castañares enfatizó que la socialdemocracia «no puede tener miedo a las urnas» y señaló que es imperativo pensar en los intereses del partido y de España por encima de las estrategias individuales. Asimismo, lamentó la pérdida de hegemonía en territorios donde el PSOE gobernaba históricamente, citando los resultados negativos en comunidades como Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía.
Uno de los puntos de mayor fricción señalados por los críticos es la supuesta anulación de los mecanismos de control interno. Castañares afeó al secretario general el haber «desactivado los contrapesos» dentro del Comité Federal, lo que, en su opinión, inhabilita al organismo para ejercer cualquier función de supervisión o fiscalización sobre las decisiones del liderazgo. Esta falta de debate interno, sostienen, impide que el partido actúe como una alternativa sólida de futuro.
Por su parte, Roberto Sánchez, desde la corriente Reactiva PSOE, coincidió en que la dirección vive en una «realidad paralela». El portavoz ironizó sobre la falta de pluralidad en las reuniones de Ferraz, criticando la dinámica interna en la que, según su testimonio, cualquier voz disonante es inmediatamente neutralizada por intervenciones sucesivas alineadas con la tesis oficial. Sánchez subrayó que esta ausencia de autocrítica proyecta una imagen de debilitamiento institucional ante la opinión pública.
La comparecencia de estos sectores críticos se produce en un momento de reconfiguración interna dentro del socialismo, donde las voces discrepantes urgen a una renovación que permita recuperar la interlocución con los sectores del electorado que, consideran, se han visto desplazados por la actual línea política de la dirección federal.


