Ucrania lanza un ataque masivo con drones contra San Petersburgo y la base naval de Kronstadt
Las Fuerzas Armadas de Ucrania han ejecutado esta madrugada una operación coordinada con vehículos aéreos no tripulados contra objetivos estratégicos en territorio ruso, alcanzando una terminal de crudo en la metrópolis de San Petersburgo y la base naval de Kronstadt. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha reivindicado la autoría de los ataques, calificando las instalaciones como piezas clave en la logística militar y económica de la Federación Rusa en el Mar Báltico.
El gobernador de San Petersburgo, Alexander Beglov, confirmó la incursión en las instalaciones petroleras situadas en el distrito de Kirovsky, aunque precisó que, según los informes preliminares, no se han registrado víctimas ni heridos entre el personal. Por su parte, el Ministerio de Defensa de Rusia informó de la interceptación de un total de 389 drones en diversas regiones del país durante la noche, de los cuales 72 habrían sido derribados sobre la región de Leningrado, perímetro administrativo que rodea a la ciudad afectada.
Zelenski subrayó a través de sus canales oficiales que la ofensiva se dirige específicamente contra la infraestructura portuaria energética, a la que señaló como la principal fuente de ingresos para financiar las operaciones bélicas rusas. En el caso de Kronstadt, el mandatario destacó que se trata de un objetivo militar de alto valor. Esta maniobra se produce en un escenario de creciente presión sobre el sector de los hidrocarburos en Rusia, donde los ataques sistemáticos contra refinerías han provocado una escasez de combustible que afecta ya a cerca del 90% de las regiones del país.
La actividad militar tuvo repercusiones inmediatas en la infraestructura civil y el transporte. El aeropuerto internacional de Pulkovo se vio obligado a suspender sus operaciones de manera temporal, lo que derivó en el retraso de 37 vuelos y la afectación de otras 11 conexiones programadas. Asimismo, reportes de inteligencia sugieren posibles incidentes en los puertos de Vysotsk y Primorsk, fundamentales para la exportación de crudo ruso, aunque las autoridades locales mantienen que no hay constancia de daños materiales de gravedad en dichas zonas.
Desde el Gobierno de Kiev se ha enmarcado esta incursión como una respuesta directa al bombardeo masivo ejecutado por las fuerzas rusas contra la capital ucraniana esta misma semana, el cual se saldó con 30 fallecidos y casi un centenar de heridos. La intensificación de los ataques con drones de largo alcance subraya la estrategia ucraniana de trasladar el impacto del conflicto a nodos logísticos y económicos alejados de la línea del frente, buscando mermar la capacidad de respuesta de Moscú.
San Petersburgo, que ya fue objeto de un ataque similar a principios de junio coincidiendo con el foro económico anual, vuelve a posicionarse como un punto vulnerable en la red de defensa rusa. La región de Leningrado, por su proximidad a las fronteras de la OTAN y su relevancia comercial, continúa siendo un enclave crítico en el desarrollo de las hostilidades actuales.


