La Justicia británica falla a favor de Associated Newspapers en el litigio por presunta obtención ilícita de información
El Tribunal Superior de Londres dictaminó este martes a favor de Associated Newspapers Limited (ANL), empresa editora de las cabeceras Daily Mail y Mail on Sunday, en el proceso judicial iniciado por el príncipe Harry, el cantante Elton John y otros cinco demandantes de perfil público. El juez instructor consideró que no se han demostrado las acusaciones de obtención de información privada mediante métodos ilícitos presentadas contra el grupo editorial.
La resolución judicial, suscrita por el magistrado Matthew Nicklin, aceptó los argumentos de la defensa de ANL tras un periodo de sesiones que concluyó el pasado 31 de marzo. El fallo sostiene que las reclamaciones se presentaron fuera del plazo legal estipulado y que los litigantes no justificaron de manera adecuada el retraso en el inicio de las acciones legales. Durante el juicio, la empresa mantuvo que sus artículos se basaron en fuentes legítimas y negó categóricamente el uso de prácticas periodísticas ilegales.
Además del duque de Sussex y Elton John, la lista de demandantes incluía a David Furnish, las actrices Liz Hurley y Sadie Frost, el exdiputado Simon Hughes y Doreen Lawrence. El grupo acusaba a la editorial de haber interceptado mensajes de voz, escuchado llamadas telefónicas de forma privada y accedido mediante engaño a registros confidenciales, incluyendo datos médicos y financieros, entre los años 1993 y 2018.
Uno de los puntos determinantes en el proceso fue el debilitamiento de la estrategia de la parte demandante tras la comparecencia del testigo principal, el detective privado Gavin Burrows. A pesar de que inicialmente se le atribuyó una declaración de 2021 en la que confesaba métodos delictivos al servicio de los periódicos, Burrows negó posteriormente la autoría de dicho testimonio ante la corte, lo que restó validez a la tesis de un patrón de conducta ilegal sistemático por parte de la editorial.
En el caso específico del príncipe Harry, la demanda examinaba 14 artículos publicados entre 2001 y 2013 que contenían detalles sobre su vida privada y sus relaciones familiares. El duque de Sussex declaró que la exposición mediática le generó un estado de inseguridad personal, justificando la demora en su querella por las restricciones institucionales que enfrentaba como miembro activo de la Casa Real británica hasta su distanciamiento en 2020.
Tras conocerse la sentencia, Associated Newspapers Limited emitió un comunicado oficial en el que calificó el dictamen como una victoria para la libertad de prensa y para la labor de sus profesionales. Por su parte, el fallo se ha hecho público mientras el príncipe Harry se encuentra en el Reino Unido con motivo de las actividades relacionadas con los Juegos Invictus, sin que por el momento se haya producido una respuesta formal por parte de su equipo jurídico.


