Publican una nueva investigación biográfica sobre la espía española África de las Heras
La editorial Lumen ha presentado recientemente la obra «Mi niñera de la KGB», un trabajo de la escritora Laura Ramos que recupera la trayectoria histórica de África de las Heras, una de las agentes españolas más destacadas en la estructura de los servicios de inteligencia de la Unión Soviética durante el siglo XX. El libro combina la investigación documental con el relato personal, partiendo del descubrimiento de la autora sobre la verdadera identidad de quien fuera su cuidadora en Montevideo bajo el alias de «María Luisa».
Nacida en Ceuta y reclutada durante la Guerra Civil Española por el comisario soviético Alexander Orlov, de las Heras inició su andadura en los servicios de seguridad en Barcelona. Según diversos testimonios recogidos en la investigación, la agente formó parte de las patrullas de control y de la checa de San Elías, antes de integrarse plenamente en la estructura de la NKVD, antecesora del KGB. Su formación inicial estuvo vinculada a figuras del entorno estalinista como Caridad del Río y Ramón Mercader, ejecutor material del asesinato de León Trotski.
Tras el conflicto español, la carrera de de las Heras adquirió una dimensión internacional. Participó activamente en el primer intento de asesinato de Trotski en México y, durante la Segunda Guerra Mundial, operó como partisana tras las líneas alemanas en territorio ucraniano bajo el nombre en clave «Patria». Esta fase de su trayectoria consolidó su posición dentro de la jerarquía soviética, lo que la llevó a ser destinada posteriormente a América Latina para establecer redes de comunicación y logística.
En Uruguay, la agente desplegó una compleja estrategia de infiltración que incluyó un matrimonio de conveniencia con el escritor Felisberto Hernández, lo que le permitió obtener la residencia y operar sin levantar sospechas oficiales. Durante su estancia en Montevideo, de las Heras dirigió una estación de radio para informar a Moscú y gestionó la creación de identidades falsas para agentes soviéticos en tránsito hacia Estados Unidos, utilizando datos obtenidos en cementerios locales para documentar a los operativos con nombres de personas fallecidas a corta edad.
La investigación de Ramos señala que, tras la muerte de su segundo esposo, el también espía Giovanni Antonio Bertoni —ocurrida en circunstancias que algunas fuentes califican de dudosas—, de las Heras regresó definitivamente a la Unión Soviética en 1967. En Moscú, se dedicó a la formación de nuevas promociones de agentes en la sede de la Lubianka, labor por la que recibió múltiples condecoraciones del Estado soviético.
La obra «Mi niñera de la KGB» se suma a la bibliografía sobre la Guerra Fría y el papel de los operativos españoles en el exterior, aportando detalles sobre la vida privada y los métodos operativos de una figura que, a pesar de su relevancia en el espionaje internacional, mantuvo su identidad oculta durante décadas bajo múltiples alias y coberturas profesionales.


