Expertos advierten sobre los riesgos para la salud de dormir con el aire acondicionado encendido
Profesionales del sector sanitario han emitido una serie de recomendaciones ante el incremento del uso de sistemas de climatización durante las horas de descanso nocturno. El uso prolongado del aire acondicionado durante el sueño puede derivar en diversas complicaciones que afectan tanto al sistema respiratorio como a la salud dermatológica y muscular, según han alertado especialistas como el enfermero Jorge Ángel y el doctor Josete Torres.
El principal factor de riesgo identificado es la reducción drástica de la humedad en el ambiente. Esta circunstancia provoca la sequedad de las vías respiratorias y de la piel, lo que puede agravar patologías previas como el asma, la bronquitis o diversas alergias. Asimismo, la pérdida de hidratación natural de la dermis suele manifestarse a través de irritaciones y prurito, afectando el bienestar general del paciente tras el despertar.
En el ámbito fisiológico, la exposición continuada a bajas temperaturas durante la noche puede generar afecciones musculares. El enfriamiento del cuerpo induce tensiones involuntarias en los músculos con el objetivo de generar calor, lo que se traduce en calambres, contracturas o rigidez en zonas sensibles como el cuello y la espalda. Los expertos señalan que estas molestias son consecuencias directas de un choque térmico prolongado sobre el sistema muscular en reposo.
Desde la perspectiva médica, el doctor Josete Torres ha precisado la distinción entre las infecciones virales y la irritación ambiental. Si bien el aire acondicionado no es el causante directo de procesos gripales o catarros —originados por virus—, sí actúa como un factor que debilita las barreras defensivas de la garganta. La sequedad generada irrita la zona y puede producir una sintomatología similar a la amigdalitis, dificultando la deglución al levantarse.
Para mitigar estos efectos sin renunciar al confort térmico, los especialistas sugieren una serie de pautas institucionales. Se recomienda enfriar la habitación antes de ir a dormir y apagar el dispositivo al momento de acostarse. En caso de mantenerlo encendido, la temperatura debe oscilar entre los 24 y 26 grados, evitando siempre que el flujo de aire impacte de manera directa sobre el cuerpo del usuario.
Finalmente, se subraya la importancia del mantenimiento de los equipos de climatización. La suciedad en los filtros puede exacerbar los síntomas respiratorios al dispersar partículas nocivas en el aire. Como alternativas saludables, se propone el uso de humidificadores para compensar la sequedad ambiental y priorizar, siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan, la ventilación natural a través de ventanas durante la madrugada.


