Francia declara la alerta roja en la región de París ante una ola de calor sin precedentes
El servicio meteorológico nacional de Francia, Météo France, ha activado este viernes la alerta roja en la región de Isla de Francia, que incluye la capital, París, ante la llegada de una nueva ola de calor de intensidad excepcional. Se trata de la segunda ocasión en el actual periodo estival en que se decreta el máximo nivel de riesgo, un hecho calificado de histórico por las autoridades debido a su proximidad temporal con el fenómeno registrado hace apenas tres semanas.
Las previsiones meteorológicas indican que este episodio de altas temperaturas alcanzará su punto álgido entre el domingo y el lunes, con registros térmicos que podrían situarse entre los 40 ºC y los 42 ºC en diversos puntos del territorio. Asimismo, se esperan temperaturas mínimas nocturnas inusualmente elevadas, oscilando entre los 22 ºC y los 25 ºC. Según los modelos actuales, la situación de riesgo se prolongará al menos hasta el 15 de julio, previéndose un descenso gradual a partir del día 16 o 17.
La medida de emergencia, que inicialmente afecta a los 12 millones de habitantes de la región parisina, se ampliará a partir del sábado a más de una veintena de departamentos. En total, se estima que cerca de 22 millones de ciudadanos franceses estarán bajo niveles de alerta naranja o roja durante el fin de semana. El Ejecutivo no descarta una extensión adicional de estas zonas de vigilancia en función de la evolución de las masas de aire cálido.
Ante la gravedad de la situación, el primer ministro, Sébastien Lecornu, ha encabezado este viernes una reunión de crisis para coordinar la respuesta institucional y evaluar el despliegue de medidas de protección civil. El objetivo principal de la administración es reforzar la vigilancia sobre la población vulnerable y prevenir el impacto sanitario que este tipo de fenómenos extremos conlleva para el sistema público de salud.
La preocupación de las autoridades se sustenta en los datos recabados durante el episodio térmico del pasado mes de junio. Según los últimos informes oficiales, la mortalidad en Francia aumentó en 2.025 personas —un incremento cercano al 30 %— durante la semana del 22 de junio, coincidiendo con el anterior pico de calor. Además, las autoridades han recordado el riesgo de accidentes colaterales, tras registrarse al menos 90 fallecimientos por ahogamiento en el periodo previo, vinculados a la búsqueda de alivio frente a las altas temperaturas en zonas no autorizadas.
Este nuevo periodo de alerta máxima subraya la recurrencia de fenómenos climáticos extremos en la región, marcando un hito en los registros históricos del servicio meteorológico francés por la frecuencia y precocidad de las alertas rojas en una misma temporada estival.


