El Consejo de Seguridad Nuclear avala la prórroga de la central de Almaraz hasta junio de 2030
El Pleno del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha emitido este jueves un informe técnico favorable a la solicitud de renovación de la autorización de explotación de la central nuclear de Almaraz (Cáceres). El dictamen, de carácter preceptivo, propone la continuidad operativa de los dos reactores de la planta extremeña hasta el 30 de junio de 2030, trasladando ahora la decisión final al Gobierno de España, que deberá ratificar si la instalación prolonga su actividad más allá de los plazos de cierre previstos originalmente para 2027 y 2028.
La resolución del organismo regulador se fundamenta en la verificación del correcto funcionamiento de la central y en el mantenimiento de los niveles de seguridad requeridos para su operatividad. El informe plantea mantener los límites y condiciones de la autorización vigente, introduciendo únicamente dos excepciones técnicas orientadas a precisar el alcance temporal de la renovación y a actualizar las revisiones de los Documentos Oficiales de Explotación.
Para la elaboración de este dictamen, el CSN ha analizado un total de 29 documentos técnicos confeccionados por 16 áreas de especialización. El proceso de evaluación ha incluido el examen exhaustivo del estado de envejecimiento de las estructuras, los sistemas y los componentes de seguridad, así como el plan de gestión de vida y la calificación ambiental de los equipos. Asimismo, se ha supervisado el cumplimiento de los planes de acción derivados de la última revisión periódica de seguridad de la última década.
Hasta la fecha, la autorización vigente para la central de Almaraz contemplaba el cese de actividad de la Unidad I en el año 2027 y de la Unidad II en 2028. Con este nuevo pronunciamiento técnico, el regulador considera viable la extensión de ambos reactores hasta el horizonte de 2030, tras comprobar que el titular ha cumplido con los compromisos de mejora de la seguridad adquiridos en la renovación anterior, concedida en el año 2020.
La central nuclear de Almaraz representa una infraestructura crítica para el sistema eléctrico nacional, al ser la instalación con mayor potencia instalada del parque nuclear español. Según los datos técnicos del sector, la planta genera aproximadamente el 7 % de la electricidad consumida en España y supone un motor económico relevante para la región de Extremadura, con una aportación estimada de 3.000 empleos entre puestos directos e indirectos.
Tras la publicación de este informe favorable con condiciones, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico será el encargado de dictar la orden ministerial que determine el futuro de la planta. El Ejecutivo deberá ponderar el criterio técnico del CSN dentro del marco del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), que establece el calendario de cierre progresivo del parque nuclear en España.


