El Comando Central de EE. UU. inicia nueva jornada de bombardeos sobre Irán tras ataques en Jordania
El Comando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (Centcom) confirmó el inicio de una nueva serie de bombardeos aéreos sobre territorio iraní, marcando la octava jornada consecutiva de operaciones militares en la región. La ofensiva, iniciada a las 18:00 hora de Washington por orden directa del Ejecutivo estadounidense, busca neutralizar las capacidades operativas de Teherán tras la reciente escalada de hostilidades en Oriente Próximo.
De acuerdo con el comunicado oficial emitido por el Centcom, los ataques tienen como objetivo principal disminuir la capacidad de Irán para comprometer la seguridad del transporte marítimo comercial en el estrecho de Ormuz. Asimismo, la operación se presenta como una medida de represalia contra el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, a quienes Washington señala como responsables de los ataques contra efectivos estadounidenses estacionados en Jordania.
La intervención militar responde directamente a un reciente ataque con misiles balísticos y drones que resultó en la muerte de dos militares estadounidenses y la desaparición de un tercero. Este incidente representa las primeras bajas mortales de las fuerzas de Estados Unidos desde que se produjo la ruptura del alto el fuego entre ambas naciones la semana pasada. Adicionalmente, cuatro soldados resultaron heridos, aunque ya han sido dados de alta tras recibir atención médica en hospitales jordanos.
El balance de víctimas para las fuerzas armadas estadounidenses desde el inicio del conflicto, el pasado 28 de febrero, se eleva a 16 militares fallecidos. La reactivación de las incursiones aéreas subraya la volatilidad de la situación diplomática y militar en la zona, especialmente tras el cese de los acuerdos previos de no agresión que mantenían Washington y Teherán.
Fuentes oficiales del Pentágono han indicado que estas acciones son proporcionales a las amenazas detectadas y que el despliegue de fuerza busca restablecer un marco de disuasión que garantice la estabilidad de las rutas comerciales estratégicas. Por su parte, la comunidad internacional observa con cautela la evolución de estas maniobras ante el riesgo de una expansión mayor del conflicto regional.


