Igualdad propone establecer cuotas obligatorias de representación gitana en las listas electorales
La directora general de Igualdad de Trato y No Discriminación y contra el Racismo, Beatriz Carrillo, ha manifestado la necesidad de establecer una cuota obligatoria de representación de personas gitanas en las listas electorales. Durante una entrevista concedida a Europa Press, la responsable del Ministerio de Igualdad argumentó que la actual mecánica del sistema electoral, regida por la Ley D’Hondt, dificulta que las minorías alcancen espacios de poder institucional, lo que hace necesario un marco legal que garantice dicha presencia.
Carrillo señaló que, ante la falta de alternativas que aseguren la representatividad, la fijación de cuotas se presenta como la fórmula más eficaz para corregir la infrarrepresentación histórica. Según los datos aportados por la directora general, en la trayectoria de la democracia española solo seis personas de etnia gitana han ocupado un escaño en el Congreso de los Diputados, mientras que en el Senado la cifra se reduce a un único representante. Para la responsable ministerial, la apertura de las instituciones y los medios de comunicación es fundamental para normalizar la diversidad social del país.
Estas declaraciones coinciden con la reciente constitución de la Red Estatal de Mujeres Gitanas, un órgano aprobado por el Consejo de Ministros el pasado año. Este nuevo espacio de participación tiene como objetivo combatir situaciones de discriminación y desigualdad mediante la experiencia y el trabajo de organizaciones civiles. La Red está integrada por 20 entidades del movimiento asociativo lideradas por mujeres gitanas, además de representantes de distintos ministerios vinculados a las políticas de igualdad.
En el ámbito de la gestión pública, Carrillo subrayó que la Red busca profesionalizar y dotar de un carácter estable a la influencia de las mujeres gitanas en las políticas estatales. Según la directora general, la iniciativa pretende alejarse de la visión tradicional de vulnerabilidad para enfocarse en el «liderazgo, talento y conocimiento» que estas mujeres pueden aportar para mejorar la eficacia de las políticas públicas y transformar la percepción social del pueblo gitano.
Respecto a la situación educativa, la directora general calificó de «fracaso» la persistencia de la exclusión desde la infancia y la brecha en el abandono escolar. Para corregir este escenario, instó al desarrollo de planes específicos y a la incorporación de mediadores que conecten a las familias con el sistema educativo. Asimismo, denunció que, a pesar de estar reconocido por ley, el currículo sobre la historia y la cultura del pueblo gitano todavía no se imparte de manera efectiva en los centros escolares.
En cuanto a las herramientas de protección frente al racismo, que calificó de «sistémico, histórico y estructural», la directora destacó la labor del Consejo para la Eliminación de la Discriminación Étnica y Racial (CEDRE) y el servicio de atención telefónica 021. Carrillo adelantó que el Ministerio trabaja actualmente en el Real Decreto de la Autoridad Independiente, derivado de la Ley de Igualdad de Trato, con el fin de elevarlo próximamente al Consejo de Ministros para fortalecer la lucha contra la infradenuncia.
Finalmente, la responsable de Igualdad abordó la cuestión de la violencia de género, subrayando que es un problema derivado del sistema patriarcal que afecta de forma transversal a toda la sociedad, independientemente de la etnia o la clase social. En este sentido, anunció que el Gobierno permitirá que la Red Estatal de Mujeres Gitanas decida qué estudios específicos y hojas de ruta deben impulsarse para abordar esta problemática dentro de su comunidad, con el fin de combatir los abusos y promover la igualdad efectiva.


