El sector energético cifra en 100 euros el ahorro anual por hogar ante una eventual rebaja del IVA eléctrico
Una reducción del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) en la factura de la luz supondría un ahorro estimado de 100 euros anuales para el hogar medio en España. Según los cálculos técnicos del sector energético, esta medida no solo aliviaría la carga financiera de los consumidores, sino que actuaría como un catalizador para la electrificación del transporte, la climatización y la industria, fortaleciendo la autonomía energética del país frente a las importaciones de combustibles fósiles.
La propuesta sectorial subraya que la alta fiscalidad es actualmente una de las principales barreras para la transición energética. Además del beneficio directo al bolsillo del ciudadano, la medida reforzaría la competitividad de la industria nacional en un contexto donde la Unión Europea busca acelerar la descarbonización de su economía. En la actualidad, el recibo de la electricidad en España soporta un tipo ordinario de IVA del 21%, tras finalizar las prórrogas de las medidas excepcionales aplicadas durante la crisis energética.
A la carga del IVA se suman otros costes regulatorios y fiscales, como el Impuesto Especial sobre la Electricidad (IEE), situado en el 5,11%, y los cargos y peajes destinados a sufragar el sistema eléctrico y las primas a las energías renovables. Aunque el Gobierno de España aprobó el pasado 29 de junio un paquete de medidas que contempla la eliminación progresiva del Impuesto sobre el Valor de la Producción de la Energía Eléctrica (IVPEE) —que pasará del 7% actual hasta su desaparición total en 2028—, el Ejecutivo no ha restaurado por el momento la rebaja del IVA al 10% que estuvo vigente hasta el pasado mayo.
El debate sobre la fiscalidad energética ha ganado relevancia en la agenda de la Comisión Europea. Bruselas ha fijado como objetivo estratégico que la electricidad represente el 46% del consumo energético final para el año 2040. No obstante, las autoridades comunitarias han advertido de una «contradicción» en las políticas nacionales de varios Estados miembros, donde la electricidad soporta una presión fiscal superior a la del gas natural, lo que dificulta los objetivos de descarbonización planteados en el Plan de Electrificación de la UE.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha instado recientemente a los Estados miembros a garantizar que la electricidad no esté más gravada que los combustibles fósiles, situando la electrificación en el centro de la seguridad energética y la competitividad. Este movimiento se alinea con tendencias internacionales recientes, como el anuncio en el Reino Unido de suprimir el IVA sobre las facturas eléctricas de los hogares a partir del próximo mes de octubre.
En este escenario, el sector eléctrico español insiste en que una fiscalidad coherente con los objetivos climáticos permitiría reducir la dependencia exterior y estabilizar los precios a largo plazo. La consolidación de España como uno de los países con mayor peso de renovables en su generación eléctrica refuerza, según los analistas, la viabilidad técnica y económica de reducir los gravámenes para fomentar un consumo energético más limpio y eficiente.


