España registra un aumento drástico de incendios con más de 172.000 hectáreas calcinadas en 2026
La superficie forestal afectada por el fuego en España ha alcanzado las 172.396,10 hectáreas entre el 1 de enero y el 27 de julio de 2026, lo que representa un incremento de casi seis veces respecto a las 29.817 hectáreas registradas en el mismo intervalo de 2025. Según los datos provisionales facilitados por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), el número de grandes incendios forestales (GIF) también ha experimentado un repunte significativo, pasando de los once registrados el año anterior a un total de 35 siniestros de gran magnitud en lo que va de ejercicio.
La ministra de Transición Ecológica y Reto Demográfico, Sara Aagesen, ha calificado la situación actual como «extremadamente compleja» en una reciente intervención institucional. La titular del departamento ha advertido que el riesgo de incendios se mantendrá en niveles «muy altos» en todo el territorio nacional debido a la llegada inminente de la cuarta ola de calor del verano, confirmada por las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Ante este escenario, el Gobierno ha reforzado el llamamiento a la precaución ciudadana para evitar nuevos focos.
Para fortalecer las capacidades de respuesta frente a la emergencia, Aagesen ha anunciado la incorporación inmediata de medios internacionales. Entre este lunes y martes, dos aviones especializados en la extinción de incendios procedentes de Turquía se integrarán en el dispositivo de lucha contra el fuego para colaborar en las tareas de control y remate de los incendios activos. La ministra tiene previsto desplazarse esta tarde a la provincia de Castellón para realizar un seguimiento directo de la evolución del incendio forestal declarado en la Vall d’Uixó.
En relación con la gestión de las poblaciones afectadas, el Ministerio ha subrayado que la prioridad absoluta de los operativos es la seguridad de las personas. Sobre los ciudadanos desalojados de sus viviendas, la ministra ha pedido prudencia y ha insistido en que el retorno a los hogares solo se producirá cuando los servicios de emergencia garanticen la existencia de un entorno seguro. «Hasta que no se consolide esa seguridad, lo recomendable es que los vecinos no regresen a sus propiedades», ha concluido la responsable de la cartera ministerial.
Este balance provisional sitúa a 2026 como uno de los años de mayor siniestralidad forestal de la década reciente, impulsado por una meteorología adversa y una sucesión de olas de calor que han facilitado la propagación de grandes focos. El Ejecutivo mantiene activos todos los protocolos de coordinación con las comunidades autónomas para optimizar el despliegue de la flota aérea y las brigadas terrestres en los puntos de mayor riesgo.


