Redeia, matriz de Red Eléctrica de España, ha reportado un beneficio neto de 280,4 millones de euros durante el primer semestre del año, lo que representa un incremento del 4% en comparación con los 269,5 millones obtenidos en el mismo periodo del ejercicio anterior. Este crecimiento se sustenta en una cifra de negocios que alcanzó los 869,2 millones de euros hasta junio, un 7,1% más que en el primer semestre de 2025, impulsada principalmente por la actividad de gestión y operación de infraestructuras eléctricas nacionales.
El resultado bruto de explotación (Ebitda) del grupo presidido por Beatriz Corredor se situó en 672,6 millones de euros, registrando un avance del 5,8%. Según el informe de resultados de la compañía, la división de Gestión y operación de infraestructuras eléctricas nacionales fue el principal motor de ingresos con 779,6 millones de euros, un 9,1% más. Este repunte responde a la puesta en servicio de nuevos activos, la actualización de los parámetros retributivos del operador del sistema para el periodo 2026-2028 y un ajuste en la vida útil regulatoria de las repotenciaciones de activos, que generó un impacto positivo de 24 millones de euros.
En contraste, otras áreas de negocio mostraron un comportamiento más moderado. La actividad de transmisión eléctrica internacional, sumada al resultado de sus sociedades participadas, generó 69,8 millones de euros, ligeramente por debajo de los 72,2 millones del año pasado. Por su parte, el negocio de fibra óptica redujo su facturación un 7,3%, hasta los 69 millones de euros, debido a la renegociación de contratos en un entorno de concentración del mercado, a pesar del ajuste positivo derivado de la inflación.
En materia de inversión, Redeia destinó un total de 657,1 millones de euros entre enero y junio, un aumento del 9% interanual. De esta cifra, 630,9 millones de euros se concentraron en Red Eléctrica para fortalecer el negocio regulado nacional y acelerar la integración de energías renovables en el sistema. A pesar de este despliegue de capital, la deuda financiera neta del grupo descendió hasta los 5.009,4 millones de euros, una reducción de 464,8 millones respecto al cierre de 2025, favorecida por la generación de caja, una emisión de bonos híbridos de 500 millones y el cobro de subvenciones destinadas a proyectos estratégicos.
Respecto a la situación jurídica y regulatoria, la compañía ha decidido no realizar provisiones económicas por el apagón ocurrido el 28 de abril de 2025. Basándose en informes técnicos oficiales y asesoría legal, Redeia considera improbable que el incidente derive en una salida de recursos económicos. Paralelamente, la empresa ha presentado alegaciones ante el expediente sancionador de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), argumentando defectos de forma y reiterando que el incidente tuvo un origen multifactorial ajeno a una infracción de la operadora.


