Rusia emite orden de captura internacional contra Pável Dúrov por presunta cooperación con el terrorismo
El Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB) ha formalizado este miércoles una orden de búsqueda y captura internacional contra Pável Dúrov, fundador de la plataforma de mensajería Telegram. La medida se produce tras la apertura de una causa penal en la que se le acusa de cooperar con actividades terroristas al no dar cumplimiento a las normativas de seguridad y supervisión de contenidos vigentes en territorio ruso.
De acuerdo con la nota oficial publicada en el portal de la entidad, el empresario ha sido señalado por su presunta responsabilidad en la gestión de la aplicación, la cual habría facilitado la coordinación de acciones ilícitas. El abogado Vladímir Zherebenkov señaló a la agencia TASS que los cargos imputados revisten una gravedad extrema, pudiendo derivar en una condena de cadena perpetua en caso de que se demuestre su culpabilidad. Asimismo, las autoridades rusas han indicado que procederán con la solicitud de arresto en ausencia y la tramitación de la extradición a través de la vía de Interpol.
El organismo de seguridad sostiene que Telegram ha vulnerado la legislación nacional al no eliminar canales, chats y bots presuntamente operados por agencias de inteligencia extranjeras y organizaciones extremistas. Según el FSB, estas herramientas han sido utilizadas para organizar actos de sabotaje, atentados terroristas, asesinatos en masa y esquemas de fraude cibernético que han provocado daños materiales millonarios y pérdidas humanas.
Entre los métodos detallados por el servicio de inteligencia, se destaca la implicación de ciudadanos rusos a través de engaños. El FSB informó que, durante el último año, se detuvo a 46 jóvenes vinculados a actividades de sabotaje tras haber accedido a chatbots de citas en la plataforma, como el servicio Daivinchik/Leo. Según la investigación, estos usuarios eran captados por agentes de inteligencia para realizar transferencias monetarias y posteriormente extorsionados para perpetrar ataques contra instalaciones estratégicas de energía, transporte y comunicaciones.
Actualmente, tanto Telegram como WhatsApp se encuentran bloqueados en la Federación Rusa debido al incumplimiento reiterado de las normativas locales sobre la eliminación de contenidos prohibidos. A pesar de las restricciones, una parte de la población continúa accediendo a estos servicios mediante el uso de redes privadas virtuales (VPN).
En el marco de esta política de soberanía digital, el Estado ruso ha promovido el uso de alternativas nacionales como el servicio de mensajería MAX. Según estadísticas oficiales proporcionadas por el gobierno, dicha plataforma ya cuenta con una base de usuarios que supera los 86 millones de ciudadanos, consolidándose como la infraestructura de comunicación prioritaria ante las crecientes tensiones con proveedores de tecnología extranjeros.


