Investigadores identifican una proteína clave para la regeneración del folículo piloso y la prevención de la alopecia
Un equipo de investigación liderado por Federico Mayor y Catalina Ribas en el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, centro mixto de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha descubierto que la proteína señalizadora GRK2 es fundamental para el mantenimiento de las células madre del folículo piloso y la regulación del ciclo de crecimiento del cabello.
El estudio, publicado en la revista científica Journal of Investigative Dermatology, revela que la ausencia de esta proteína altera la comunicación celular y el equilibrio del «nicho» folicular. Según los hallazgos, la deficiencia de GRK2 provoca que las células madre pierdan su identidad, lo que deriva en la formación de estructuras quísticas y en una pérdida progresiva de pelo en modelos de laboratorio.
La investigación detalla que el ciclo capilar depende de la interacción precisa entre las células madre y la papila dérmica, una estructura situada en la base del folículo. Al desaparecer la proteína GRK2, se generan quistes que actúan como barreras físicas, desplazando la papila dérmica y bloqueando las señales químicas necesarias para iniciar nuevas fases de crecimiento. Este fenómeno compromete la arquitectura del tejido y extingue la capacidad regenerativa del pelo a largo plazo.
Alejandro Asensio, primer autor del artículo e investigador en el Instituto Hubrecht, ha señalado que el trabajo conecta por primera vez la alteración morfológica del folículo con un mecanismo específico de pérdida de función. Los resultados muestran que, durante el envejecimiento, estos quistes sufren cambios de identidad celular y son infiltrados por células del sistema inmunitario, un proceso que guarda similitudes con lo observado en pacientes que padecen alopecias inmunomediadas, como la alopecia areata.
Aunque el estudio se ha realizado inicialmente en modelos de ratón y no conlleva una aplicación clínica inmediata, los autores subrayan que ofrece una nueva perspectiva para entender la salud del folículo piloso. La identificación de estas rutas de señalización abre la posibilidad de explorar futuros tratamientos dirigidos a corregir las disfunciones en la comunicación celular que derivan en la calvicie.
En el desarrollo de esta investigación han participado también especialistas del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT), el Instituto de Investigación Sanitaria Hospital Universitario de la Princesa y la Universidad de Southampton en el Reino Unido, consolidando un esfuerzo multidisciplinar en el ámbito de la dermatología regenerativa.


