El Gobierno declara el fin de la emergencia nacional por el incendio de Ávila y Madrid
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado este jueves la reducción al nivel operativo 2 del incendio forestal que afecta a las provincias de Ávila y Madrid. Esta medida supone el fin de la declaración de emergencia nacional tras haber afectado a una superficie superior a las 75.000 hectáreas. La decisión se ha adoptado en coordinación con la Junta de Castilla y León y la Comunidad de Madrid, siguiendo los criterios técnicos del mando operativo que, hasta el momento, lideraba la Unidad Militar de Emergencias (UME).
Desde el puesto de mando avanzado ubicado en la localidad abulense de Navaluenga, el jefe del Ejecutivo ha explicado que el Sistema Nacional de Protección Civil ha procedido a aceptar la propuesta de desescalada técnica. «Hemos procedido a dejar atrás la emergencia nacional», ha señalado el presidente, indicando que el cambio de nivel responde a la evolución favorable de las tareas de extinción en el perímetro afectado.
A pesar del cambio en el mando operativo, Sánchez ha enviado un mensaje de seguridad a los vecinos de las zonas damnificadas. El presidente ha subrayado que la reducción del nivel de alerta no implica la retirada inmediata de los efectivos. «Tienen que estar tranquilos porque se cambia de mando operativo, pero la presencia de todas las capacidades de la UME y del Sistema Nacional de Protección Civil van a estar aquí», ha asegurado durante su intervención institucional.
Las labores de los equipos de emergencia se centran ahora en las fases de enfriamiento del terreno y consolidación de la extinción definitiva del fuego. El objetivo prioritario es evitar posibles reactivaciones en los puntos calientes que todavía persisten tras las intensas jornadas de lucha contra las llamas en ambas comunidades autónomas.
Este anuncio se produce en un marco de vigilancia extrema en la península, coincidiendo con la activación de diversas alertas por riesgo de incendios forestales en el territorio nacional. La coordinación entre las administraciones central y autonómica se mantendrá activa para supervisar la recuperación de las zonas afectadas por uno de los siniestros de mayor magnitud registrados en la región.


