El Ministerio de Economía intensifica el respaldo a la candidatura de Hernández de Cos para la presidencia del BCE
El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha asumido un papel protagonista en la promoción de Pablo Hernández de Cos para suceder a Christine Lagarde al frente del Banco Central Europeo (BCE). Tras el anuncio oficial de la candidatura el pasado 21 de julio, el departamento que dirige Cuerpo se ha consolidado como el principal impulsor de esta opción dentro del Ejecutivo, en un movimiento que combina el prestigio técnico del exgobernador del Banco de España con la estrategia de posicionamiento institucional a largo plazo.
La apuesta por Hernández de Cos, cuyo mandato en el Banco de España finalizó este año para dar paso a José Luis Escrivá, representa un giro en la posición inicial de Moncloa. Aunque en un principio el Gobierno mantuvo una postura de cautela e incluso se barajaron otros perfiles como el de Nadia Calviño, la solvencia técnica reconocida internacionalmente de De Cos ha terminado por aglutinar el apoyo gubernamental. El objetivo es asegurar la presencia española en la cúpula monetaria europea una vez expire el mandato de Lagarde en octubre de 2027.
Fuentes próximas al proceso señalan que el firme respaldo de Carlos Cuerpo responde, en parte, a la sintonía con el modelo de gestión técnica que De Cos representó durante su etapa en el regulador nacional (2018-2024). Este alineamiento contrasta con las tensiones internas derivadas del relevo en el Banco de España. La relación entre Cuerpo y su predecesor en el ámbito de análisis económico y actual gobernador, José Luis Escrivá, ha estado marcada por desencuentros que se remontan a su etapa coincidente en la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), donde las discrepancias en el modelo de gestión técnica fueron recurrentes.
En el ámbito de la estrategia política, la promoción de un perfil como el de Hernández de Cos se interpreta también como un mecanismo de estabilidad institucional ante un posible cambio de ciclo político en España. Dado el prestigio del candidato entre las filas del Partido Popular, su consolidación en Fráncfort garantizaría un interlocutor de consenso en el caso de que la oposición logre el control del Gobierno en las próximas elecciones generales. Esta maniobra se enmarca en una tendencia detectada en varios ministerios, donde se estarían definiendo planes de contingencia y salidas hacia organismos internacionales para diversos perfiles del gabinete actual.
No obstante, la carrera hacia la presidencia del BCE presenta desafíos significativos en el tablero europeo. España deberá competir con las aspiraciones de Alemania y los Países Bajos, países que buscan recuperar influencia en la política monetaria. Entre los nombres que suenan con fuerza para disputar el cargo se encuentran el neerlandés Klaas Knot y los alemanes Joachim Nagel e Isabel Schnabel. Pese a esta competencia, agencias de noticias internacionales ya sitúan a Hernández de Cos como uno de los perfiles favoritos debido a su reciente presidencia del Comité de Basilea y su actual rol en el Banco de Pagos Internacionales.
La campaña liderada por el Ministerio de Economía busca afianzar los apoyos necesarios antes de que se inicie el proceso formal de elección en 2027. Aunque Christine Lagarde ha descartado públicamente una salida anticipada de la institución, la maquinaria diplomática española ya trabaja para capitalizar el prestigio de De Cos, quien es valorado por haber mantenido la independencia técnica del Banco de España en periodos de alta volatilidad política.


