El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha encabezado este miércoles una reunión de trabajo con el Comité Ejecutivo Nacional y los principales cuadros orgánicos de la formación para establecer las directrices estratégicas de cara a las elecciones del próximo 29 de noviembre. Durante el encuentro, que ha congregado a portavoces nacionales y regionales, el líder de la formación ha calificado los próximos comicios como una cita «existencial» para el país, instando a sus representantes a movilizar el voto tanto en el territorio nacional como entre las comunidades de españoles residentes en el extranjero.
La propuesta política de Vox para esta convocatoria electoral se articulará sobre tres ejes programáticos fundamentales: la prioridad nacional, la desregulación y la remigración. Abascal ha enfatizado la necesidad de presentar un proyecto de «cambio real» frente a la gestión del actual Ejecutivo, al que ha acusado de mantener alianzas perjudiciales para la integridad del Estado. En su discurso, el dirigente ha señalado que la formación busca representar a una base social que demanda una transformación profunda de las estructuras actuales sin comprometer la estabilidad institucional.
En el ámbito de la operativa de campaña, el presidente de Vox ha advertido a sus cargos sobre los posibles obstáculos que encontrarán en las próximas semanas. Abascal ha anticipado un escenario de fuerte confrontación política donde, a su juicio, podrían producirse episodios de desinformación y tensiones contra sus candidatos. No obstante, ha exhortado a sus portavoces a desarrollar una campaña «sin miedo» y «sin odio», centrada en la convicción de que su programa electoral es la alternativa necesaria frente al actual bloque de gobierno.
Desde la perspectiva demoscópica, la formación afronta la cita del 29 de noviembre consolidada como la tercera fuerza política en estimación de voto. Según los datos del último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), publicado este miércoles, Vox alcanzaría un 17,1% de los sufragios, lo que representa un crecimiento significativo respecto a los resultados obtenidos en los comicios de 2023. A pesar de estas proyecciones, la dirección del partido ha manifestado su escepticismo ante los sondeos y ha pedido prudencia a sus bases, insistiendo en que la prioridad absoluta es la asistencia masiva a las urnas.
El encuentro ha finalizado con un llamamiento a la movilización permanente y a la presencia en las calles. Abascal ha defendido que la actual situación política no es irreversible y que el resultado de las urnas dependerá de la capacidad del partido para atraer a una mayoría ciudadana descontenta con el rumbo del Ejecutivo. Con esta reunión de coordinación, Vox activa oficialmente su maquinaria electoral con el objetivo de convertirse en la pieza indispensable para la conformación de una nueva mayoría de signo conservador en el Congreso.


