Abascal condiciona futuros pactos con el PP a la «prioridad nacional», la remigración y la desregulación
El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha manifestado este domingo su preocupación ante el desarrollo de las próximas elecciones generales del 29 de noviembre, cuestionando la limpieza del proceso electoral y estableciendo los ejes programáticos que marcarán su política de pactos. En una entrevista concedida al diario La Razón, el líder de la formación ha fijado tres prioridades para alcanzar acuerdos de gobierno con el Partido Popular: «prioridad nacional, remigración y desregulación».
Abascal ha alertado sobre la posibilidad de que el actual presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, emplee métodos para alterar el resultado de los comicios, asegurando que el jefe del Ejecutivo «no tiene límite moral ni legal». El dirigente de Vox ha expresado su inquietud ante las encuestas que otorgan una mayoría amplia a un cambio de gobierno, calificándolas de «contraproducentes» y recordando que en 2023 no se cumplieron las expectativas de relevo en el Palacio de la Moncloa. Asimismo, ha acusado al Gobierno de intentar «utilizar la violencia electoral» contra sus seguidores.
En relación con las condiciones para facilitar una investidura de Alberto Núñez Feijóo, el líder de Vox ha detallado el contenido de sus tres ejes principales. La «prioridad nacional» implica, según sus palabras, «recuperar Ceuta al precio que sea» y otorgar preferencia a los españoles en el acceso a servicios y ayudas. En materia de «remigración», ha defendido la salida de España de los extranjeros en situación irregular, de quienes hayan cometido delitos o de aquellos que perciban ayudas sociales sin trabajar.
En el ámbito económico, la formación apuesta por una «desregulación y rebajas fiscales» orientadas a emprendedores y trabajadores. Abascal también ha propuesto la «liberalización inmediata del suelo», con excepción de las áreas protegidas, y la construcción de vivienda pública por parte del Estado para las personas más desfavorecidas. Sobre el sistema público de pensiones, el presidente de Vox ha asegurado que su pago no corre riesgo, aunque ha abogado por introducir los cambios necesarios para su modernización.
Respecto a la relación con el Partido Popular, Santiago Abascal ha negado la existencia de un pacto de no agresión con Feijóo, si bien reconoce que el objetivo compartido es «echar a Pedro Sánchez». El dirigente ha evitado concretar si aceptaría ocupar la vicepresidencia del Gobierno, insistiendo en que concurre a las elecciones para ser presidente. «Cuando lleguemos a ese río, cruzaremos ese puente», ha señalado en referencia a las negociaciones postelectorales que se abrirán tras el 29 de noviembre.
Por último, el líder de Vox ha celebrado lo que considera una derrota de la «trampa» de la ley de nietos, aunque insiste en que el Ejecutivo de coalición podría intentar nuevas estrategias para condicionar el escrutinio electoral. La formación mantiene su postura de confrontación dialéctica con el PSOE y asegura que responderá a cualquier intento de intimidación «solo con la palabra».


