La industria manufacturera española retoma el crecimiento en abril impulsada por el acopio de existencias
La actividad del sector manufacturero en España registró una mejora sustancial durante el mes de abril, rompiendo una tendencia de contracción y situándose en terreno expansivo. El Índice de Gerentes de Compras (PMI) ascendió hasta los 51,7 puntos, frente a los 48,7 registrados en marzo, lo que supone la primera mejoría de las condiciones operativas desde noviembre de 2023.
Este repunte en el indicador se ha visto motivado principalmente por un aumento en los nuevos pedidos. Según el informe de S&P Global Market Intelligence, el crecimiento responde en gran medida a una estrategia de los clientes por asegurar el suministro de productos ante la incertidumbre derivada de la crisis en Oriente Próximo y las posibles interrupciones en las cadenas logísticas internacionales.
Paul Smith, economista de S&P Global Market Intelligence, ha señalado que el crecimiento fue impulsado por el acopio de stocks. No obstante, ha advertido que la confianza en las perspectivas futuras de demanda y ventas permanece por debajo de la tendencia histórica, condicionada por la inestabilidad geopolítica y las preocupaciones persistentes sobre la evolución de los costes.
En el ámbito de los precios, la encuesta de abril refleja una aceleración notable de las presiones inflacionistas. Los costes de los insumos se encarecieron al ritmo más elevado desde junio de 2022, impactados por el incremento en los precios de la energía, el combustible y el transporte. Como consecuencia directa, los precios de venta al cliente final registraron su mayor subida desde noviembre de 2022.
El análisis sectorial subraya la aparición de posibles efectos de segunda ronda en la inflación. La disposición de las empresas a trasladar el aumento de sus costes a los precios de venta finales plantea un escenario de vigilancia para las autoridades económicas, especialmente ante la falta de claridad sobre la duración de las perturbaciones en el suministro y la crisis de precios actual.
A pesar de la recuperación de la actividad operativa, el sector industrial mantiene una postura de cautela. La volatilidad del entorno internacional y la fragilidad de la cadena de suministro global continúan siendo los principales factores de riesgo que limitan una recuperación más robusta de la confianza empresarial en el corto y medio plazo.


