Hallan el cuerpo de un agricultor en la marjal de Pego-Oliva tras el paso de la DANA Adam
Los servicios de rescate han localizado este jueves el cadáver de un agricultor en la marjal de Pego-Oliva, una zona que se ha visto severamente afectada por las inundaciones derivadas del reciente episodio meteorológico conocido como DANA Adam. Las autoridades judiciales y policiales han iniciado una investigación para confirmar si el fallecimiento está directamente vinculado con las lluvias torrenciales que han azotado la región.
Según han confirmado fuentes conocedoras del caso a agencias de noticias, el hallazgo se produjo durante las labores de inspección en los terrenos anegados. La marjal, un ecosistema de humedales situado entre las provincias de Alicante y Valencia, ha registrado niveles de precipitación extraordinarios, lo que ha provocado el desbordamiento de cauces y la inundación de numerosas explotaciones agrícolas en el perímetro afectado.
La Guardia Civil y los servicios de emergencia se han desplegado en el lugar para proceder al levantamiento del cuerpo y realizar las diligencias correspondientes. Por el momento, no se han facilitado detalles adicionales sobre la identidad de la víctima o las circunstancias exactas en las que se produjo el deceso, a la espera de los resultados de la autopsia y de los informes técnicos de los equipos de intervención.
El episodio de la DANA Adam ha dejado un rastro de daños materiales significativos en la infraestructura rural y urbana de la Comunidad Valenciana. Los servicios de protección civil mantienen la vigilancia en los puntos críticos de la marjal de Pego-Oliva, dada la complejidad del terreno y la acumulación de agua que todavía persiste en diversas áreas bajas.
Esta noticia se encuentra en fase de ampliación mientras los efectivos de seguridad completan el balance de daños y finalizan las labores de rastreo en las zonas más aisladas por el temporal. Las autoridades locales han reiterado el llamamiento a la prudencia y a evitar los desplazamientos por caminos rurales que todavía presenten riesgos de inundación o inestabilidad en el terreno.


