Albares califica de «sorpresivo» el saludo de Delcy Rodríguez a Sánchez y atribuye a la agenda la ausencia en la recepción de Trump
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha valorado este miércoles el encuentro fortuito entre la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la sede de Naciones Unidas en Nueva York. Albares ha calificado el saludo de «sorpresivo» y ha subrayado que el gesto no responde a una planificación previa, enmarcando el contacto en la cortesía institucional entre naciones con vínculos históricos.
Según ha explicado el titular de Exteriores, el intercambio se produjo de manera inesperada durante los discursos iniciales de la Asamblea General de la ONU, coincidiendo con la intervención del presidente de dicha asamblea. Albares ha incidido en que se trató de un saludo «simplemente» de la representante venezolana, motivado por la condición de «pueblo hermano» que une a España y Venezuela, sin que, a su juicio, quepan interpretaciones de mayor calado político en dicho encuentro.
En relación con la política exterior del Ejecutivo, el ministro ha evitado pronunciarse sobre el cambio de tono de Delcy Rodríguez hacia la figura de Donald Trump. Albares ha reafirmado que la actuación del Gobierno de España se rige por la «coherencia» y por principios inamovibles como el respeto al derecho internacional y el rechazo al uso de la fuerza para resolver disputas entre Estados. «Cada gobierno toma sus propias decisiones sobre lo que considera mejor para ellos», ha rematado el ministro al ser preguntado por los giros diplomáticos de otros países.
Por otro lado, el jefe de la diplomacia española ha salido al paso de las críticas por la inasistencia de Pedro Sánchez a la recepción ofrecida por Donald Trump a los líderes mundiales desplazados a Nueva York. Albares ha solicitado que no se realice una «lectura política» de este hecho, atribuyendo la decisión estrictamente a cuestiones organizativas y de calendario.
«Leo cosas que me parecen ridículas; algunas veces también me parecen divertidas», ha manifestado el ministro tras lamentar que se haya distorsionado la ausencia del presidente. Ha explicado que este tipo de recepciones son habituales para todos los mandatarios presentes en la ciudad y que la asistencia fluctúa en función de la carga de trabajo de cada delegación. «Esta es una semana cargadísima de eventos. En ocasiones el presidente ha ido y en esta ocasión no ha ido; no hay ninguna lectura en absoluto», ha zanjado.
Estas declaraciones se producen en un contexto de intensa actividad diplomática en la Organización de las Naciones Unidas, donde la delegación española mantiene una agenda de encuentros bilaterales y multilaterales para abordar la actualidad internacional y los desafíos globales de la legislatura.


