Albares reclama a la Unión Europea «la misma solidaridad» para Ceuta y Melilla que para las fronteras del este
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha solicitado formalmente a la Unión Europea que muestre con las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla el mismo grado de compromiso y auxilio que España ha brindado ante crisis migratorias y de seguridad en otros puntos de la geografía europea. Durante la reunión informal de ministros de Exteriores celebrada este miércoles en Irlanda, el jefe de la diplomacia española ha defendido que las fronteras terrestres del sur deben recibir un tratamiento equivalente al de los flancos oriental y norte del bloque comunitario.
Albares ha enfatizado que Ceuta y Melilla representan la única frontera terrestre de la Unión Europea con el continente africano, una singularidad geográfica que, a su juicio, debe ser reconocida de forma explícita por los Veintisiete. En este sentido, ha reclamado que esta realidad se traduzca en una «solidaridad financiera» efectiva dentro de las negociaciones del próximo presupuesto plurianual de la UE, asegurando recursos suficientes para gestionar las presiones que afrontan estas fronteras exteriores.
En su intervención, el ministro ha recordado el historial de cooperación de España con sus socios europeos, mencionando la respuesta ante la instrumentalización de la inmigración por parte de Bielorrusia en 2021, la invasión rusa de Ucrania en 2022 y la presión migratoria sufrida por Italia en Lampedusa. Según el titular de Exteriores, España ha demostrado su apoyo no solo de forma política, sino con hechos concretos como el despliegue de tropas, fondos y la acogida de refugiados, por lo que espera una reciprocidad similar ante los desafíos que presenta el flanco sur.
Asimismo, el representante del Gobierno español ha expresado su preocupación por las «amenazas híbridas» y el uso de la desinformación para desestabilizar la cohesión europea. Albares ha lamentado que algunos gobiernos de la propia Unión Europea hayan contribuido a «amplificar informaciones falsas» relacionadas con la crisis migratoria en Ceuta. Aunque no ha detallado a qué países se refería, ha advertido que permitir que la desinformación sea guiada por socios internos debilita al conjunto de la Unión frente a actores externos.
Finalmente, el ministro ha concluido su comparecencia apelando a los valores fundamentales de la comunidad internacional, señalando que «sin solidaridad no habrá Unión Europea». Esta reclamación coincide con la celebración del Día de Ceuta, marco que el diplomático ha aprovechado para reivindicar la importancia estratégica de las ciudades autónomas para la estabilidad y seguridad de todo el proyecto europeo.


