Alexander Schlager se consolida como la referencia en la portería de Austria para el Mundial 2026
El guardameta Alexander Schlager se ha posicionado como una de las figuras determinantes de la selección de Austria durante la actual Copa del Mundo de 2026. A sus 30 años, el portero del RB Salzburgo afronta el compromiso de octavos de final frente a España tras haber demostrado solidez en la fase de grupos, destacando especialmente en el encuentro inaugural contra Jordania y en el duelo ante Argentina.
La trayectoria de Schlager se distingue por su arraigo al fútbol de su país, habiendo desarrollado la totalidad de su carrera profesional en la liga austriaca. Desde 2023, defiende los colores del RB Salzburgo, club al que se incorporó procedente del LASK. Pese a que su equipo no obtuvo el título liguero en la última campaña, su desempeño individual, con una continuidad marcada por la titularidad, le permitió afianzarse como la primera opción para el seleccionador nacional en la cita mundialista.
El camino del guardameta hacia la titularidad internacional ha estado marcado por la perseverancia y la superación de adversidades físicas. Aunque fue parte de la expedición en la Eurocopa de 2021, no llegó a debutar en dicho torneo. Posteriormente, una lesión de rodilla que requirió intervención quirúrgica le obligó a ausentarse de la Eurocopa de 2024. Fue en 2025, durante la fase de clasificación de la Nations League, cuando finalmente logró establecerse como el portero titular indiscutible del combinado centroeuropeo.
En el ámbito de la competición actual, Schlager ha captado la atención técnica por su capacidad de respuesta ante rivales de alto nivel. Durante el enfrentamiento contra Argentina, el portero mantuvo un duelo psicológico que culminó con el error en el lanzamiento de penalti de Lionel Messi. En comparecencias previas ante los medios de comunicación, el deportista ha manifestado su respeto por la trayectoria de las figuras internacionales, señalando la importancia de la experiencia y el trabajo colectivo por encima de las individualidades.
Con una estatura de 188 centímetros y una madurez profesional consolidada, Schlager se prepara ahora para el desafío de los dieciseisavos de final. El enfrentamiento contra la selección española representa una prueba de máxima exigencia para el sistema defensivo austriaco, en un torneo donde el guardameta busca ratificar su condición de baluarte bajo los tres palos y guiar a su selección hacia las fases finales de la competición global.


