Almeida garantiza el derecho al trabajo ante la movilización del 11 de noviembre
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha anunciado que el Ayuntamiento desplegará todos los medios necesarios para garantizar tanto el derecho a la huelga como el derecho al trabajo durante la jornada de movilizaciones convocada por los sindicatos para el próximo 11 de noviembre. El regidor madrileño ha definido la convocatoria como una «algarada de carácter político» por parte de las centrales sindicales CCOO y UGT, alegando que la protesta busca influir en el resultado electoral del 29 de noviembre.
Durante su intervención en rueda de prensa, el primer edil ha manifestado que el consistorio velará por que los ciudadanos puedan ejercer su libertad de acudir a sus centros laborales sin coacciones. Martínez-Almeida ha cuestionado el calado social de la huelga, señalando que la convocatoria no parece estar suscitando «una ola de entusiasmo» entre los trabajadores, y ha advertido sobre posibles intentos de distorsionar el éxito de la jornada mediante alteraciones del orden público o el bloqueo de servicios esenciales.
El alcalde ha expresado su preocupación por el funcionamiento del transporte público y la actividad de los pequeños comerciantes. En este sentido, ha hecho un llamamiento a que los piquetes informativos no excedan sus funciones legales para convertirse en elementos de «intimidación». Según Almeida, el objetivo municipal es evitar que se obstaculice el normal funcionamiento de la ciudad y asegurar que los servicios mínimos se cumplan rigurosamente frente a lo que ha calificado como una estrategia de tensión en las calles.
Asimismo, el regidor ha instado a la Delegación del Gobierno a mantenerse «vigilante» para proteger los derechos fundamentales de toda la ciudadanía. En un mensaje directo a CCOO y UGT, Almeida ha solicitado que no se pretenda medir el resultado de la movilización a través del impacto de posibles disturbios callejeros, reiterando el compromiso de la administración local con la libertad individual y la seguridad en la vía pública.
Estas declaraciones se producen en un contexto de creciente debate sobre la idoneidad de las movilizaciones sindicales en vísperas electorales. Mientras las organizaciones sindicales mantienen su hoja de ruta para el 11-N, la administración municipal de la capital reafirma su postura institucional de neutralidad operativa, priorizando la libre circulación y la actividad económica de la ciudad durante la jornada de protesta.


