Almeida expresa pesimismo sobre la final del Mundial 2030 en Madrid y reclama mayor implicación al Gobierno
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha manifestado este martes su escepticismo respecto a la posibilidad de que la capital de España albergue la final del Mundial de Fútbol 2030. Durante una comparecencia en Zaragoza, el regidor madrileño ha señalado la falta de indicios sobre gestiones activas por parte del Ejecutivo central para asegurar la sede, en contraste con la estrategia diplomática desplegada por Marruecos.
Martínez-Almeida ha afirmado no ser optimista en el escenario actual y ha advertido de que, de no celebrarse el encuentro definitivo en Madrid, «debería haber consecuencias». Según el alcalde, mientras que el Reino de Marruecos está actuando con legitimidad a nivel político e institucional para atraer el evento, no tiene constancia de que el Gobierno de España esté realizando movimientos similares en favor de la candidatura de la capital.
«No tengo ningún motivo para pensar que el Gobierno de España va a luchar para que Madrid sea la sede del Mundial», ha aseverado el primer edil. En su argumentación, ha recordado que el proyecto fue promovido inicialmente por España y Portugal, incorporando posteriormente a Marruecos y, de forma parcial, a Paraguay, Uruguay y Argentina. Para Almeida, resulta «poco natural» que la final no se dispute en la capital española dada la génesis de la candidatura.
El alcalde ha evitado profundizar en si España debería replantearse su participación en la organización conjunta, pero ha insistido en que la pérdida de la final supondría un perjuicio que requeriría la asunción de responsabilidades. Estas declaraciones se han producido en el marco de un encuentro con la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, donde también ha abordado otros temas de la actualidad política nacional.
En relación con la controversia sobre la vivienda de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, Martínez-Almeida ha defendido que se han aportado todas las explicaciones necesarias. A su juicio, la oposición está sobredimensionando este asunto para desviar la atención de otras crisis, como la situación humanitaria y migratoria que atraviesa la ciudad autónoma de Ceuta.
Finalmente, el regidor ha zanjado la cuestión sobre la vivienda institucional alegando que el tema carece de la «importancia trascendental» que se le pretende otorgar desde sectores de la izquierda parlamentaria, calificando la polémica como una estrategia de confusión por parte de sus adversarios políticos.


