Álvarez de Toledo cuestiona la política exterior del Gobierno ante el ministro Albares
La diputada del Grupo Parlamentario Popular, Cayetana Álvarez de Toledo, ha interpelado este miércoles al ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, en una sesión de control marcada por las críticas a la estrategia diplomática de España. La parlamentaria popular ha centrado su intervención en la relación del Ejecutivo con Marruecos, la gestión de las fronteras en Ceuta y las condiciones para la futura adhesión de Ucrania a la Unión Europea.
Durante su turno de palabra, Álvarez de Toledo ha preguntado directamente al titular de Exteriores si el Gobierno tiene previsto condicionar o vetar la entrada de Ucrania en la Unión Europea en caso de que no se acepte previamente el catalán, el gallego y el vasco como lenguas oficiales en el marco comunitario. Esta cuestión se produce en un contexto de negociaciones abiertas para el reconocimiento de la diversidad lingüística española en las instituciones de la Unión.
En el ámbito de la política regional, la diputada ha expresado duras críticas respecto a la relación bilateral con Marruecos. Álvarez de Toledo ha acusado al ministro de ceder ante supuestos chantajes de Rabat, afirmando que la actual gestión diplomática perjudica la posición de España en Ceuta. Según la representante del Partido Popular, el Ejecutivo está permitiendo que se favorezcan los intereses marroquíes en detrimento de la integridad de la frontera española, instando al ministro a «no confundir la diplomacia con la claudicación».
Asimismo, la intervención ha incluido alusiones a la política interna y a la campaña electoral del Partido Socialista Obrero Español. La diputada popular ha ironizado sobre la presencia del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero en los actos electorales, vinculando su participación con la imagen proyectada por el Ministerio de Asuntos Exteriores en el exterior.
Por su parte, la sesión ha reflejado el clima de confrontación parlamentaria habitual en las sesiones de control, donde el bloque de la oposición ha recriminado al ministro Albares lo que consideran una falta de firmeza en la defensa de los intereses nacionales, mientras que el Ejecutivo mantiene su hoja de ruta en política internacional y relaciones de vecindad.


