La Guardia Civil amonesta a un investigador de la UCO por incluir un correo de Begoña Gómez en un informe judicial
La Dirección Adjunta Operativa (DAO) de la Guardia Civil ha procedido a realizar una amonestación verbal a uno de los investigadores de la Unidad Central Operativa (UCO) encargado de las pesquisas sobre David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno. La medida disciplinaria responde a la inclusión de una cuenta de correo electrónico perteneciente a Begoña Gómez en un informe remitido al juzgado encargado del caso.
El proceso se inició en diciembre de 2024, cuando el teniente general Manuel Llamas, director adjunto operativo, ordenó la apertura de una información reservada contra el agente. El objetivo de esta investigación interna era evaluar si la exposición de datos personales en el documento judicial podía derivar en responsabilidades disciplinarias. Aunque el instructor del expediente, el jefe del Estado Mayor de la Guardia Civil, concluyó que no existía una falta que motivara un expediente formal, requirió al jefe de la UCO la notificación de un apercibimiento verbal al analista responsable.
Este episodio se enmarca en una serie de investigaciones internas dirigidas hacia la unidad de élite de la Guardia Civil. Según consta en los últimos informes del caso Leire Díez, que instruye la Audiencia Nacional, entre los años 2024 y 2025 se abrieron al menos tres informaciones reservadas que afectaron a la cúpula de la UCO, incluyendo al coronel Rafael Yuste y al general Alfonso López Malo. Las pesquisas internas, que finalmente no prosperaron en sanciones graves, se justificaron oficialmente por presuntas filtraciones de datos a los medios de comunicación.
Los informes de la propia unidad anticorrupción revelan, además, la existencia de presiones institucionales sobre el desarrollo de las investigaciones. Consta en el sumario que en julio de 2024, el teniente general Llamas habría dado instrucciones para que los agentes adoptaran una postura de menor iniciativa en las causas que afectaban a figuras del entorno del Ejecutivo, indicando que debían «ponerse de perfil» y limitar sus actuaciones a los requerimientos expresos de la autoridad judicial.
Asimismo, los mandos de la UCO han testificado sobre encuentros mantenidos con el anterior director general del Cuerpo, Leonardo Marcos. Según el relato de los oficiales, en julio de 2024 Marcos calificó los oficios de la unidad en el caso de David Sánchez como «prospectivos y malintencionados». En dicha reunión, el entonces director habría instado a que el análisis de los correos electrónicos se finalizara en el plazo de una semana sin hallar irregularidades, pretensión que fue rechazada por los responsables de la investigación al considerarla materialmente imposible y contraria al rigor técnico.
La revelación de estos hechos ha provocado un notable malestar en las distintas escalas de la Guardia Civil. Fuentes internas señalan una división creciente entre la base operativa y la cúpula del Cuerpo, manifestando un respaldo mayoritario a los mandos de la Policía Judicial frente a las decisiones adoptadas por la Dirección Adjunta Operativa y la dirección política de la institución.


