La FIFA evalúa posibles sanciones contra la selección de Argentina por reivindicaciones políticas
La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) enfrenta la posible apertura de un expediente disciplinario por parte de la FIFA tras la exhibición de una pancarta con el mensaje «Las Malvinas son argentinas» durante los festejos de su clasificación a la final del Mundial. El incidente ocurrió inmediatamente después de la victoria por 2-1 frente a Inglaterra en la semifinal disputada en Atlanta, Estados Unidos, contraviniendo las directrices de seguridad y el reglamento del organismo internacional que prohíben manifestaciones de carácter político en el terreno de juego.
La controversia se originó cuando varios integrantes de la plantilla albiceleste, encabezados por Giovanni Lo Celso y Leandro Paredes, desplegaron frente a la grada una bandera con la silueta del archipiélago cuya soberanía mantienen en disputa Argentina y el Reino Unido. Esta acción vulnera el artículo 34.3 del reglamento de la FIFA, el cual prohíbe explícitamente a los futbolistas mostrar mensajes o lemas de contenido político, religioso o personal antes, durante o después de los encuentros oficiales.
Previo al encuentro, calificado como de «alto riesgo», las autoridades estadounidenses y la FIFA habían reforzado las medidas de seguridad, prohibiendo expresamente el ingreso al estadio con cualquier símbolo alusivo al conflicto de 1982. A pesar de estas restricciones, los jugadores reafirmaron su postura en la zona mixta. Leandro Paredes aseguró que las islas «serán siempre argentinas», mientras que Lautaro Martínez reconoció que, debido al trasfondo histórico, el enfrentamiento contra el conjunto británico poseía un componente especial para el vestuario.
Desde el Reino Unido, el ministro de Ciencia, Innovación y Tecnología, Peter Kyle, calificó la actuación de los futbolistas como «totalmente inapropiada» en declaraciones a la cadena BBC. El funcionario británico instó a la FIFA a realizar una investigación exhaustiva, subrayando que la política debe permanecer al margen del deporte. Por el contrario, en Argentina, la vicepresidenta Victoria Villarruel manifestó su respaldo a los internacionales a través de sus redes sociales, destacando que el sentimiento por las islas trasciende las prohibiciones reglamentarias.
Existen precedentes recientes que sugieren la aplicación de medidas punitivas. En la pasada Eurocopa, los jugadores españoles Rodrigo y Álvaro Morata fueron sancionados con un partido de suspensión por la UEFA tras entonar cánticos similares sobre Gibraltar. Asimismo, en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, el surcoreano Jongwoo Park recibió una multa económica y dos partidos de sanción por exhibir un mensaje sobre la soberanía de las islas Dokdo tras un duelo contra Japón.
La comisión disciplinaria de la FIFA deberá determinar en las próximas horas si la acción de la selección argentina deriva en una multa económica para la federación o en sanciones individuales para los jugadores implicados. Este proceso administrativo coincide con los preparativos para la final del torneo, donde el equipo sudamericano buscará revalidar su título mundial frente a España.


